El picoteo frecuente o comer entre horas es un hábito que muchos pasan por alto, pero que puede tener un impacto significativo en la salud. A menudo, esta práctica se asocia con el consumo de alimentos poco saludables, como snacks altos en azúcares y grasas, lo que puede contribuir al aumento de peso,  desequilibrios en los niveles de azúcar en la sangre y desarrollo de diversas enfermedades crónicas.
El picoteo frecuente o comer entre horas es un hábito que muchos pasan por alto, pero que puede tener un impacto significativo en la salud. A menudo, esta práctica se asocia con el consumo de alimentos poco saludables, como snacks altos en azúcares y grasas, lo que puede contribuir al aumento de peso, desequilibrios en los niveles de azúcar en la sangre y desarrollo de diversas enfermedades crónicas.
Por Milenka Duarte

En la vorágine del mundo moderno, donde el estrés y la falta de tiempo parecen dictar nuestras decisiones, incluso las relacionadas a nuestra nutrición, es común desarrollar hábitos que, aunque prácticos, pueden ser poco saludables, como el comer cierto tipo de alimentos entre horas. Sin duda, este acto se ha convertido en algo habitual, ya sea durante una tarde de trabajo intensa o en casa, cuando, de repente, sentimos un antojo y recurrimos a un paquete de galletas o una barra de chocolate, convencidos de que un pequeño bocado no nos hará daño.