Escuchar
00:0000:00
Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

En el Perú, el debate va mucho más allá del tarro o la caja. Detrás de cada vaso de leche existen diferencias sustanciales en grasa, calorías y procesamiento que transforman por completo el valor nutricional de lo que realmente estás consumiendo.
En el Perú, el debate va mucho más allá del tarro o la caja. Detrás de cada vaso de leche existen diferencias sustanciales en grasa, calorías y procesamiento que transforman por completo el valor nutricional de lo que realmente estás consumiendo.
/ Sana Grebinets
Por Milenka Duarte

En muchas cocinas peruanas hay un producto que no puede faltar: la leche. Está en el café de la mañana, en el arroz con leche del domingo y en más de una receta familiar. Y es que, en el Perú, su alto consumo no es casual, ya que responde a costumbres profundamente arraigas y a décadas de mensajes que han reforzado la idea de que “tres tazas al día” son sinónimo de salud y crecimiento. Pero nuestro patrón de consumo tiene una particularidad que nos distingue de otros países: aquí el tarro de leche evaporada es el protagonista.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: