Redacción EC

Ex trabajadores de la Pontificia Universidad Católica del Perú () realizan una huelga de hambre para denunciar que sus pensiones están siendo recortadas. Los manifestantes han colocado carpas en el frontis de la casa de estudios, ubicada en San Miguel, como parte de su medida de protesta.

Son más de 600 los jubilados, entre profesores y no docentes que ingresaron a trabajar a la universidad hasta 1993, a quienes les corresponde el denominado Complemento de las Pensiones de Jubilación (CPJ), previos requisitos, por un acuerdo que data de 1987.


En el año 2016, Consejo Universitario eliminó los incrementos automáticos (cédula viva) y suprimió gradualmente las dos gratificaciones anuales hasta el 2020.

El último viernes, 15 de marzo, se realizó la primera sesión del año de la Asamblea Universitaria donde se tenía previsto discutir la creación de una comisión investigadora sobre el tema, a pedido de los Representantes Estudiantiles ante la Asamblea - REA. Sin embargo, la Federación de Estudiantes denunció que dicha solicitud fue desestimada.

-Respuesta de la PUCP-
A través de un comunicado, la casa de estudios aseguró que, a pedido del rector pro tempore, Efraín Gonzáles, se solicitará al Consejo Universitario la creación de una comisión de carácter técnico para encontrar posibles soluciones sostenibles a las demandas de los pensionistas.

Dicho pedido, indica la PUCP, se realizará en la próxima reunión del Consejo Universitario. Según la universidad, las modificaciones realizadas en el año 2016 buscaban que el CPJ sea “sostenible en el tiempo”.

“Nuestra Universidad ha enfatizado que no existe la intención de quitarle el beneficio del CPJ a quienes ya lo tienen, sino de hacerlo viable en el tiempo”, señala el comunicado.

Según la PUCP, de los 610 beneficiarios (183 profesores y 427 no docentes), 215 ya se han jubilado y reciben mes a mes la compensación. Para ellos, asegura, se disponen hoy de S/ 10 millones anuales a fin de cubrir el compromiso.

No obstante, la universidad señala que se necesitaría una reserva de S/ 151,5 millones para el pago de los CPJ hasta el año 2069 (si se consideran los costos futuros). “Esto implica una fuerte carga financiera para la PUCP, además de generar inequidad frente a la amplia mayoría de docentes y no docentes que no pertenecen al régimen CPJ (84%)”, dice la casa de estudios.

“Al margen de esas variaciones, la PUCP mantiene íntegramente el monto del complemento pensionario a través de los doce aportes mensuales del CPJ. Es decir, la Universidad seguirá cubriendo mes a mes, con fondos institucionales, la diferencia que equipara sus sueldos a los que recibían al momento de su jubilación”, agregan.

¿En qué consiste el CPJ?

La PUPC explicó CPJ cubre de por vida la diferencia entre el ingreso del «cepejotista» en el momento de su jubilación y el monto que recibe del sistema de pensiones, AFP u ONP. Además, a diferencia de los otros jubilados de la PUCP, puede contratar un seguro médico familiar privado a las tarifas institucionales. El beneficio del CPJ es extensivo al cónyuge en caso de fallecimiento del trabajador (50% de la remuneración, de por vida), explica la universidad.