El Ejército israelí volvió a bombardear este viernes diferentes puntos del Líbano, pese al alto el fuego en vigor desde hace más de un año, alegando que se trataba de instalaciones del grupo chií Hezbolá.
Entre los objetivos, según el Ejército, había un complejo de entrenamiento y de la fuerza de élite Radwan, en el que los milicianos realizan ejercicios de tiro y de diversas armas.
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Asimismo, fueron atacados varios almacenes de armas y otras infraestructuras militares, sin dar más detalles del área geográfica concreta de estos ataques.
Ayer, también en el Líbano, Israel asesinó en un ataque en la zona de Ansariyah a un miembro de la Fuerza Quds, la unidad de élite de la Guardia Revolucionaria iraní, en una operación conjunta de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y la Agencia de Seguridad Islámica (ISA).
A pesar de que recientemente se cumplió un año del alto el fuego entre Israel y Líbano, los bombardeos del Ejército israelí en territorio libanés, donde todavía mantiene posiciones cerca de la frontera, son prácticamente diarios. El Gobierno de Benjamin Netanyahu justifica estos bombardeos asegurando que la milicia chií intenta rearmarse.
La visita que el papa León XIV realizará al Líbano del 30 de noviembre al 2 de diciembre supone una brisa de esperanza para los cristianos tras la guerra del pasado año con Israel, sobre todo para las comunidades del sur del país más afectadas y que aún sufren sus consecuencias. (EFE)