El cáncer de cuello uterino es una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres en el Perú, a pesar de ser altamente prevenible y tratable. Cada día, 12 mujeres son diagnosticadas con esta enfermedad y 6 pierden la vida. Este tipo de cáncer es causado por el Virus del Papiloma Humano (VPH), una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes: se estima que más del 80% de las personas sexualmente activas contraerán éste virus en algún momento de sus vidas.
Eliminar el cáncer de cuello uterino es posible. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido una estrategia integral basada en tres pilares clave, conocida como la meta 90-70-90:
- Vacunar al 90% de las niñas antes de los 15 años.
- Tamizar al 70% de las mujeres con pruebas de alta precisión, como las pruebas moleculares de VPH, antes de los 35 años y nuevamente antes de los 45.
- Tratar al 90% de las mujeres con lesiones precancerosas o cáncer invasivo.
En cuanto a la vacunación, hemos avanzado significativamente. Según el Ministerio de Salud, el Perú ha superado la meta de cobertura establecida por la OMS. Actualmente, el Estado ofrece gratuitamente una dosis única de la vacuna tetravalente contra el VPH a niñas y niños de 9 a 18 años, y se encuentra en evaluación la inclusión de la vacuna nonavalente, que protege contra más tipos del virus.
Sin embargo, los desafíos persisten en el tamizaje y el acceso al tratamiento.
- Tamizaje: Aunque en 2021 se implementó el uso de pruebas moleculares de VPH, la cobertura sigue siendo baja: solo 35% de la población objetivo ha sido tamizada.
- Tratamiento: El acceso es aún más crítico. Se estima que solo el 41% de las mujeres con tamizaje positivo han recibido algún tipo de atención y apenas el 10.4% han accedido a tratamiento.
- Es urgente garantizar que las intervenciones lleguen a todas las mujeres, especialmente a aquellas en zonas rurales, con bajos recursos o que hablan una lengua indígena.
- Es imprescindible descentralizar el acceso al diagnóstico y tratamiento, garantizando que las mujeres en todas las regiones, especialmente en zonas alejadas, puedan recibirlo de manera oportuna.
- Es fundamental fortalecer el seguimiento de las pacientes que requieren tratamiento para evitar que se pierdan en el sistema de salud.
- El Perú necesita contar con una plataforma que brinde cifras en tiempo real sobre las estrategias de control del cáncer de cuello uterino.
- Es clave mejorar la formación y educación continua de profesionales en tamizaje, diagnóstico y tratamiento de lesiones.
- Necesitamos fortalecer la investigación y que la ciencia alimente las políticas, proyectos como PreCáncer, que evalúa las mejores estrategias de prevención y control del cáncer de cuello uterino, deberían expandirse a todo el país.
Este 26 de marzo fue el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino lo que nos llama a reafirmar nuestro compromiso con su eliminación en el Perú. Alcanzar esta meta es posible, pero requiere acciones concretas y sostenidas. No podemos permitir que más mujeres pierdan la vida por un cáncer prevenible. La ruta está trazada, es momento de acelerar el paso, cerrar brechas y garantizar que ninguna mujer quede atrás.
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