El Daewoo Tico volvió a llamar la atención en Perú, aunque esta vez no por haber sido uno de los autos más populares de las calles limeñas durante los años 90. Un ejemplar de este pequeño citycar fue transformado en una suerte de mini pick-up y su particular apariencia comenzó a circular en redes sociales, donde rápidamente despertó la curiosidad de los usuarios.
La modificación resulta llamativa precisamente por el propósito original del Tico. El modelo de Daewoo fue concebido como un automóvil urbano de pequeñas dimensiones para transportar pasajeros, no como un vehículo destinado al traslado de carga. Sin embargo, en este caso, la parte posterior de la carrocería fue adaptada para generar un espacio abierto que permite llevar objetos, convirtiéndolo visualmente en una pequeña camioneta.
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Más allá de lo curioso de la transformación, el vehículo también representa una característica que suele encontrarse en el parque automotor peruano: la capacidad de adaptar los vehículos disponibles a las necesidades de sus propietarios. En un mercado donde adquirir una camioneta nueva puede representar una inversión considerable, modificar un automóvil antiguo puede convertirse en una alternativa para quien necesita una herramienta de trabajo.
El Daewoo Tico llegó a Perú durante la década de 1990 y rápidamente se convirtió en uno de los modelos más reconocibles de las calles. Su bajo precio, reducido tamaño y economía de combustible hicieron que fuera adoptado masivamente como taxi.
Técnicamente, el Tico era un citycar basado en la tercera generación del Suzuki Alto, presentada en 1988. La producción del modelo comenzó en 1991 y se extendió hasta los primeros años de la década del 2000.
Uno de sus principales atributos era precisamente su bajo peso. Según información reunida por este medio, el Tico podía pesar apenas 620 kilogramos. Además, contaba con un motor de tres cilindros y 0,8 litros que inicialmente desarrollaba 41 hp, mientras que las versiones posteriores con inyección llegaron hasta los 48 hp y cerca de 70 nm de torque.
Sus dimensiones también explican por qué fue tan práctico para desplazarse por las ciudades: medía 3,34 metros de largo, 1,40 metros de ancho y 1,395 metros de alto. A pesar de su reducido tamaño, tenía capacidad para transportar a cuatro personas.
Otro de sus argumentos fue el consumo. El Tico podría alcanzar un rendimiento medio de aproximadamente 65 km/galón, una característica que ayudó a convertirlo en una herramienta de trabajo para miles de taxistas en Perú y otros países de la región.
La transformación del Tico en mini pick-up no responde a una configuración desarrollada por Daewoo, sino a una modificación realizada sobre un vehículo originalmente concebido como automóvil de pasajeros. Por ello, su aparición en redes sociales genera sorpresa: donde antes había espacio para pasajeros y equipaje, ahora existe una pequeña zona destinada a transportar carga.
El resultado puede parecer anecdótico, pero también evidencia cómo un vehículo que alguna vez fue utilizado principalmente para movilizar personas puede encontrar una segunda vida décadas después, adaptándose a otras necesidades.
En el Perú, donde el automóvil también puede convertirse en una herramienta para generar ingresos, casos como este muestran que la creatividad puede llevar a soluciones poco convencionales. El Tico dejó de ser taxi hace muchos años para gran parte de sus propietarios, pero este ejemplar encontró una nueva función: ser una diminuta pick-up hecha a la medida de las necesidades de su dueño.