Por Paolo Valdivia

Desde los inicios de la Fase Uno, Marvel se ha caracterizado por sus grandes epopeyas, héroes indestructibles y villanos colosales. Sin embargo, con “Thunderbolts*”, Marvel Studios demuestra que todavía puede reinventarse, ofrecer un producto diferente y, al mismo tiempo, conservar esa chispa que ha conquistado a millones de espectadores. Lejos de la solemnidad gravitante de entregas anteriores, esta cinta irrumpe con un tono desenfadado, nervioso y, sobre todo, lleno de corazón. Es como si Marvel hubiera calibrado por fin el balance perfecto entre acción, humor y emoción, entregándonos un equipo de antihéroes tan imperfectos como encantadores.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: