Fútbol mundialEste resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Desde las primeras transmisiones deportivas de la década de 1930, la narración radial se convirtió en una manera de imaginar el fútbol. La voz del relator era capaz de construir estadios enteros en la mente de los oyentes y hacerles imaginar cada pase, cada gambeta y cada gol como si estuvieran en la tribuna. En un país como el Perú, donde durante décadas la televisión fue un lujo inalcanzable para muchos, la radio terminó siendo el puente emocional entre la cancha y los millones de hinchas, tal como recoge la investigación “La historia de la locución deportiva en el Perú”.
Desde las primeras transmisiones deportivas de la década de 1930, la narración radial se convirtió en una manera de imaginar el fútbol. La voz del relator era capaz de construir estadios enteros en la mente de los oyentes y hacerles imaginar cada pase, cada gambeta y cada gol como si estuvieran en la tribuna. En un país como el Perú, donde durante décadas la televisión fue un lujo inalcanzable para muchos, la radio terminó siendo el puente emocional entre la cancha y los millones de hinchas, tal como recoge la investigación “La historia de la locución deportiva en el Perú”.
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Con el paso de los años, aquel oficio fue moldeando estilos y voces inconfundibles. Eduardo San Román, conocido como ‘La Catedral del Deporte’, representó la narración sobria y elegante de las primeras generaciones. Humberto Martínez Morosini aportó solemnidad, memoria y frases que quedaron grabadas en la cultura popular. Más adelante aparecería Daniel Peredo, quien transformó el relato en emoción pura. Cada uno tuvo un estilo distinto, pero todos compartieron algo en común: lograron que el público identificara un gol apenas escuchando el timbre de su voz.

En tiempos dominados por las pantallas, el streaming y el consumo inmediato, los narradores deportivos de siempre han tenido que adaptarse a los cambios sin perder la esencia del relato radial: esa capacidad de convertir un partido de fútbol en una historia capaz de emocionar a millones.

EL OFICIO DE NARRAR
La voz de Freddy Cora es una de las más reconocibles del periodismo deportivo peruano. Su relato ha acompañado a millones de hinchas en radios y televisores, pero antes de convertirse en uno de los narradores más populares del país hubo un niño en Puno que soñaba con hablar de fútbol aferrado a una radio portátil a pilas.
“Quería ser relator desde los ocho años”, recuerda. Su padre, fanático del fútbol, escuchaba transmisiones radiales todo el día. En una pequeña comunidad puneña donde había pocas distracciones, aquella radio se convirtió en su compañera inseparable. Así aprendió a admirar las voces de Roberto Zegarra, Dante Mateo e Ítalo Villarreal, referentes que marcaron a toda una generación de relatores.
El camino no fue sencillo. Ya instalado en Lima para estudiar la secundaria y luego periodismo, tuvo que trabajar desde joven para ayudar en casa. Pasó por construcción civil y otros oficios mientras perseguía una sola obsesión: llegar a la radio. Su primera oportunidad apareció en 1993, cuando ingresó como practicante a radio Cadena. Empezó haciendo reportes a ras de cancha, hasta que poco a poco encontró espacio para relatar.

El gran salto llegó a finales de los noventa, al aterrizar en radio El Sol. Allí comenzó a narrar partidos de Eliminatorias compartiendo cabina con relatores experimentados. Freddy era el quinto narrador del equipo, pero su intensidad, ritmo y emoción terminaron conquistando a la audiencia. Desde entonces, pasó por las principales emisoras del país: Callao, CPN, Capital, Ovación, Unión, RPP Noticias y hoy Exitosa.
En radio Callao encontró además a otro maestro fundamental: Bruno Espósito. Bajo su guía aprendió a narrar no solo fútbol, sino también vóley, boxeo, atletismo y básquet. Esa versatilidad terminó convirtiéndose en uno de sus grandes sellos profesionales.
Freddy ha narrado cuatro mundiales y recorrido distintos rincones del planeta detrás de una pelota. Entre sus recuerdos más felices aparecen la final de la Copa Sudamericana de Cienciano y, sobre todo, la clasificación del Perú al Mundial de Rusia 2018. Aquella narración para radio Unión, quebrada por la emoción y al borde de las lágrimas, se volvió viral y quedó grabada para la eternidad.
Pero también hubo golpes. El más duro fue el repechaje rumbo a Qatar 2022, cuando viajó con la ilusión de ver al Perú nuevamente en un Mundial y terminó relatando una dolorosa eliminación.
Más de tres décadas después, Freddy Cora sigue entrando a una cabina con la misma emoción del niño que escuchaba fútbol en una radio portátil. Su historia demuestra que los sueños se construyen a pulso, con esfuerzo, disciplina y perseverancia.
UNA VIDA AL AIRE
Mucho antes de las transmisiones virales y los espacios de conversación digital que abundan en la red, Elejalder Godos ya era una de las voces más reconocidas de la radio deportiva peruana. A los 74 años, y con 55 dedicados al oficio, todavía conserva una memoria privilegiada para recordar fechas, alineaciones, estadios y relatos. Todo comenzó el 15 de febrero de 1971, cuando narró su primer partido. Desde entonces, nunca dejó el micrófono.
El periodista Tito Navarro lo convocó a radio Central después de escucharlo simular relatos desde la tribuna. Godos empezó desde abajo: dando alineaciones en partidos de segunda división. “Pagando derecho de piso”, dice. Pero un buen día, ante la ausencia del narrador titular, Navarro le lanzó una frase que le cambiaría la vida: “Esta es tu oportunidad”. Y la tomó.

Con Tito trabajó una década. Ahí aprendió el ABC de la narración deportiva. Su carrera cobró un nuevo impulso cuando llegó a “Ovación”, el legendario programa dirigido por Pocho Rospigliosi en radio El Sol. “Era como entrar a las ligas mayores”, recuerda. Compartió cabina con nombres históricos del periodismo deportivo peruano y terminó convirtiéndose en una de las voces más reconocibles de aquella generación integrada por Miguel Portanova, Lucho Izusqui, Koko Cárdenas, Luis Ossio Pastor y Emilio ‘el Veco’ Lafferranderie.
Entre los partidos que más atesora está el triunfo peruano ante Argentina en Lima por las Eliminatorias para México 86. Godos recuerda ese relato con una mezcla de emoción y vértigo. Sin embargo, el episodio por el que muchos todavía lo reconocen ocurrió lejos de una cancha: su célebre entrevista a la actriz italiana Cicciolina durante el Mundial Italia 90. “Entrevisté a Pelé y a Zico ese mismo día, pero la gente solo se acuerda de Cicciolina”, dice entre risas. La nota, todavía disponible en YouTube, terminó siendo más popular que cualquier cobertura futbolera.
Elejalder Godos nunca quiso parecerse a nadie. Detesta a los imitadores. Cree que cada narrador debe construir una voz propia, un sello personal donde la emoción pese más que la impostación. Hoy, lejos de resistirse a los cambios, ha encontrado en el streaming y los podcasts una evolución natural de la radio. Participa en cuatro espacios digitales, entre ellos “A presión”, programa ganador de cuatro Premios Luces en la categoría de mejor contenido deportivo. Ahí, entre jóvenes creadores y los nuevos códigos de Internet, sigue vigente.
Y aunque la tecnología haya transformado la manera de consumir fútbol, Godos está convencido de algo: mientras exista alguien dispuesto a escuchar una historia bien contada, la radio nunca desaparecerá. //
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