Para conocer estos resultados, el tamaño total de la muestra fue de 61.073 adultos de 178 países y regiones. El trabajo de campo tuvo lugar entre el 15 de setiembre y el 25 de octubre del año pasado.
“Perú es uno de los países top 5 en Latinoamérica transaccionando con criptomonedas en este momento”, dijo Bryan Benson, director de operaciones de Binance para Latam.
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En la plataforma, comenta el ejecutivo, se transan al día US$15.000 millones diarios. Así también, refiere que en Latinoamérica existe una confianza del 63% en el ecosistema criptográfico. Pese a los avances que ha mostrado el sector, resalta también que aún no existe regulación para este tipo de operaciones.
“La regulación en Perú está en área gris y los bancos grandes, por lo menos, no quieren tener mucho que ver con pasarelas directas [de una cuenta bancaria a la plataforma]. Ese un paso que falta”, observa Benson.
A la fecha, cuentan con pasarelas en Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Panamá y México –que aún está en desarrollo–.
“En todos los mercados, estamos buscando integrarnos con los sistemas financieros a medida que haya regulación para estar bajo las normas de cumplimiento, por ejemplo, del anti-lavado de activos”, refiere Benson.
Dario Bregante, gerente senior de Regulación Financiera y Fintech de EY Law, señaló que este año, de acuerdo con una encuesta de Statista, el 13% de peruanos asegura utilizar criptomonedas.
“Al día de hoy, lo que hay es un anuncio público de la Unidad de Inteligencia Financiera del Perú de querer alinearse a los estándares internacionales de GAFI”, señala el experto.
Esta regulación, de GAFI (Grupo de Acción Financiera), está orientada a la prevención del lavado de activos y del financiamiento al terrorismo, según explica Bregante.
“Hace algunos años se ha identificado que más allá de todas las ventajas y beneficios que trae el uso de criptomonedas para los clientes, en la práctica el uso de esa tecnología también ha sido negativo”, comenta.
El alza del precio del gas licuado (GLP) es una de nuestras principales preocupaciones hoy en día y nos lleva a pensar en el gas natural vehicular, un segmento olvidado en los últimos años. Si vemos las cifras de Osinergmin, el precio promedio de GLP en Lima aumentó en 59% entre enero del 2020 y agosto de este año. El gas natural vehicular, subió apenas 0,63%. ¿Por qué y cuáles son sus barreras de masificación en el transporte?