“No tengo idea de por qué los productores y los managers me llamaban tanto la atención como las estrellas”, confesó en 2011, desde su casa en Bogotá, Andrew Loog Oldham, el primer manager de los –y productor de sus siete primeros discos– a propósito de la publicación de su libro de memorias, titulado (¿de qué otra forma podría ser?) Rolling Stoned. “No tenía mucha idea de qué hacía un productor o un manager; sabía que no eran los que cantaban ni los que actuaban, eso sí –prosiguió–. Todo lo que sabía cuando era joven era que cada vez que veía la foto de un artista o un manager o un productor, todos se veían increíblemente bien y totalmente diferentes a los trabajadores ingleses entre los que yo crecía. Cuando tenía unos 9 años, vi una foto de Elizabeth Taylor, el productor Mike Todd, el cantante Eddie Fisher y la actriz Debbie Reynolds caminando orgullosamente por Ascot, la carrera de caballos tradicional de la clase alta. Hoy en día cualquiera con un sombrero extravagante y dinero puede ser invitado... ¿Pero entonces? ¿Actores, cantantes, productores? Y los dos hombres eran judíos, algo muy inusual. Yo quería entrar a ese mundo y no quería perder tiempo en la escuela para hacerlo”. 

A juzgar por lo que hizo en los cuatro años que trabajó junto a Mick y compañía –entre 1963 y 1967– no perdió nada de tiempo. Tenía solo 19 años cuando comenzó ese trabajo y 23 cuando se alejaron. En esos años, según cuenta el mito, su decisión y carácter logró que Keith y Mick se encerrasen en una habitación por horas para componer su primera canción, además que fue quien definió el look y la postura que tendrían los Stones: una onda más salvaje e informal, a diferencia de los Beatles. Nunca uniforme, siempre despeinados. No más blues purista: era necesaria una impronta pop para alcanzar el éxito. Esos años iniciales definieron el carácter de la banda: Satisfaction, Mother´s Little Helper, Let´s Spend The Night Together y Paint It Black fueron compuestas. ¿Dejaría que su hija saliera con un Rolling Stone? fue una de las frases que se le atribuyeron, como parte de su marketing para hacer a su banda la representación de lo salvaje y lo prohibido.

Además, ALO –como también se le conoce– tomó otra decisión radical: apartó a Ian Stewart, Stu, el poco atractivo teclista de los Rolling Stones, quien pasó a ser músico de apoyo, pero dejó de ser miembro oficial. Pero esa historia la contaremos en otra ocasión.


Andrew Loog Oldham. (Foto: Internet)

(Foto: Internet)

¿Cómo dejó Andrew Loog Oldham de ser manager y productor de los Stones? Tras una serie de arrestos que involucraban a Mick, Keith o Brian Jones y presintiendo lo peor para él, voló a Estados Unidos: nunca puso la cara para defender a sus muchachos y eso les dolió mucho a los músicos. Incluso, ya durante las grabaciones del Their Satanic Majesties Request se burlaron de él y dieron a entender que estaba fuera. Tuvo que despedirse de la banda por teléfono. Pero su historia no terminó ahí: tiempo después trabajó con gente como Donovan y superó numerosas adicciones. Ya afincado en Sudamérica, establecería contacto con Charly García, con quien produjo el disco Kill Gil. Uno de los cortes era Play With Fire, cover de los Stones, y que era cantada por Loog Oldham en la versión pirata del disco que se difundió antes de la oficial. Tras una serie de conflictos con García, el tema quedaría borrado de la versión definitiva en CD. “La gente dice que yo hice a los Stones”, dijo alguna vez Loog Oldham. “No es cierto. Ya estaban allí. Yo me limité a sacar lo peor de ellos”. 

LIMA STONE
Conoce más de los Rolling Stones en nuestro especial. Te contaremos una historia diferente de la banda cada día. 

TAGS RELACIONADOS