Por Milagros Asto Sánchez

El papa Francisco cumplió hasta el último día de su vida su misión de buscar acercar la Iglesia a las personas. El domingo 20, un día antes de que falleciera a los 88 años de edad, bendijo a miles de personas en la plaza de San Pedro y luego las sorprendió con un recorrido en el papamóvil. Lo hizo aún estando en silla de ruedas y teniendo la voz débil, menos de un mes después de haber salido de una larga hospitalización por un severo episodio de neumonía bilateral.