El viaje de Osaka de Lima a Madrid: el restaurante peruano que quiere ser un referente mundial de la cocina nikkei
Con una nueva sede en España, Osaka reafirma su ambición de consolidar su presencia en las principales capitales gastronómicas del mundo. En esta nota, el chef corporativo Juan Alfonso Urrutia comparte detalles sobre el reto de mantener la esencia de la marca en la capital española y la propuesta diseñada para conquistar a su exigente público.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Buena comida, atención de primera y una experiencia de lujo son los pilares con los que Osaka, la famosa cadena de restaurantes peruanos, busca consolidarse a nivel internacional. Como parte de esa estrategia, el pasado 16 de septiembre abrió en Madrid su décima sucursal, en un espacio donde todo está dispuesto para imaginar un viaje entre Perú y Japón sin salir de la capital española. Juan Alfonso Urrutia, chef corporativo de la firma, asegura que el gran reto en cada apertura es mantener la esencia de la marca, aunque la carta se adapte a los insumos y costumbres locales: la identidad nikkei siempre prevalece.
“En Madrid tenemos la ventaja de acceder a productos de altísima calidad, como el atún rojo, que se convierte en un aliado para elevar la experiencia; este insumo, que en otras ciudades puede ser complejo y costoso de trasladar, en la capital española llega fresco en solo dos horas de transporte”, comenta Urrutia, cocinero con muchos años trabajando en diferentes sedes del restaurante.
El chef, Juan Alfonso Urrutia, junto al equipo de Osaka serán los encargados de expandir la comida nikkei en España.
En estos primeros días en Madrid, el restaurante está operando bajo un modelo de ‘soft opening’o apertura suave, con reservas limitadas que permiten ajustar procesos. La expectativa es alta y la respuesta del público ha sido inmediata. El chef sostiene que el aforo ideal de 160 comensales permite manejar la operación con tranquilidad y garantizar rentabilidad sin sacrificar calidad. En una sola noche pueden alcanzar hasta dos vueltas y media de mesas, con el reto constante de que cada plato, desde un nigiri hasta un arroz pachamanquero, se prepare con el debido cuidado a los detalles.
La carta se adapta a los insumos y costumbres locales sin perder la identidad nikkei. (Foto: Difusión/ MCK)
La carta en Madrid mantiene los clásicos de la marca, como tiraditos y nigiris, pero incorpora también insumos ibéricos: el atún rojo se luce en sashimis y nigiris, mientras que el tiradito de ají amarillo y los makis que combinan técnicas japonesas con sabores peruanos recuerdan la raíz nikkei de Osaka. “Lo importante es que la carta refleja la esencia, pero también el toque que da Madrid y su variada despensa”, apunta el chef Urrutia.
La experiencia va más allá de lo gastronómico. El espacio, diseñado con materiales nobles, maderas y luces tenues, busca evocar tanto lo japonés como lo peruano.
El símbolo nikkei peruano abre sus puertas a más de 150 comensales en Madrid. (Foto: Difusión/ MCK)
“La arquitectura siempre ha sido parte fundamental de Osaka. Queremos que, apenas entres, sientas una atmósfera distinta, que acompañe la experiencia del plato”, detalla Urrutia. Esta visión se refuerza con un trabajo constante de capacitación: manuales, entrenamientos y líderes que transmiten los valores de la marca para garantizar consistencia en cada ciudad donde se instalan.
Osaka quiere ser referente nikkei en el mundo. (Foto: Difusión/ MCK)
La llegada a Madrid es también un paso estratégico: “Es una puerta a Europa”, dice Juan Alfonso. La misión es posicionarse entre los mejores restaurantes de la ciudad a través del boca a boca, un objetivo que ya comienza a tomar forma con los primeros clientes: algunos que conocían Osaka de otras partes del mundo y otros que llegan con la curiosidad de descubrir la cada vez más reputada cocina nikkei.
La expansión de Osaka no se detiene. Los próximos destinos ya confirmados son Chicago y Dubái. En la ciudad estadounidense, el reto es mayor: un público clásico y exigente, menos cercano a la familiaridad latina de Miami. Es, en palabras del chef Urrutia, “el real deal”, una oportunidad para demostrar que la cultura peruana siempre encuentra dónde ser apreciada. Dubái, en cambio, se perfila como una vitrina empresarial global que exigirá una propuesta con otros riesgos.
Con esta apertura, Osaka reafirma su ambición de convertirse en un referente nikkei mundial. “Queremos que cada cliente se lleve la sensación de haber vivido algo único. Que no recuerden solo un plato, sino la experiencia completa”, finaliza el chef.
Además…
Dónde y cuándo
Osaka Madrid se ubica en el Paseo de la Castellana 36-38, Madrid.