Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción, conocidos como ADAS por sus siglas en inglés, han llegado para quedarse. Su eficacia en la prevención de accidentes ha llevado a que muchos de ellos sean obligatorios por normativa. Sin embargo, ¿cómo se sienten los conductores con esta tecnología? ¿La consideran una herramienta de protección o una fuente de incomodidad?
Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción, conocidos como ADAS por sus siglas en inglés, han llegado para quedarse. Su eficacia en la prevención de accidentes ha llevado a que muchos de ellos sean obligatorios por normativa. Sin embargo, ¿cómo se sienten los conductores con esta tecnología? ¿La consideran una herramienta de protección o una fuente de incomodidad?
Para responder a estas preguntas, la Fundación CEA y Asitur realizaron un estudio basado en entrevistas a 1.109 conductores españoles.
Aunque los ADAS pueden evitar accidentes o reducir su gravedad, muchos conductores optan por desactivarlos. Entre los sistemas que más se desconectan están las alertas de velocidad y el asistente de mantenimiento de carril. ¿Por qué ocurre esto?
Según el informe, el 49,03% de los encuestados considera que las alertas son excesivas, mientras que un 42,55% afirma que el uso de estos sistemas les genera un alto nivel de estrés. Esto pone de manifiesto una desconexión entre el avance tecnológico y la experiencia real del usuario.
El EV6 cuenta con múltiples sistemas ADAS, los cuales son configurables y desactivables. (Foto: Fernando Roca)
/ Fernando Roca Canales
Falta de conocimiento y escasa formación
Otro dato revelador es que el 48,76% de los conductores admite tener un conocimiento “básico” o “inicial” sobre los ADAS. Esto explica por qué solo el 13,47% tuvo en cuenta estos sistemas a la hora de comprar su carro.
El estudio también apunta a una carencia de formación en el punto de venta: el 71,63% asegura no haber recibido información suficiente en el concesionario sobre el funcionamiento de los ADAS.
Y aunque el 82,45% reconoce que estos sistemas mejoran la seguridad vial, solo un 0,65% confiaría plenamente en un vehículo totalmente automatizado.
¿Qué se puede mejorar?
El informe identifica esta brecha entre tecnología y usuario, y propone una serie de medidas para reducirla. Estas son algunas de las recomendaciones clave:
Ofrecer formación práctica sobre los ADAS al momento de la entrega del vehículo.
Diseñar interfaces más intuitivas y adaptables a cada conductor.
Incluir contenidos obligatorios sobre ADAS en la formación para obtener el permiso de conducir.
Establecer incentivos económicos para la compra de vehículos equipados con estos sistemas.
Lanzar campañas informativas que expliquen de forma clara sus funciones y limitaciones.