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Aún quedan algunos días de sol y, si quieres aprovecharlos sin alejarte demasiado de Lima, una gran opción es La Punta. Este distrito chalaco conserva la calma de los veranos de antaño y ha sabido mantener su tradición, pero con un toque de modernidad que recibe con los brazos abiertos a sus curiosos visitantes.
Aún quedan algunos días de sol y, si quieres aprovecharlos sin alejarte demasiado de Lima, una gran opción es La Punta. Este distrito chalaco conserva la calma de los veranos de antaño y ha sabido mantener su tradición, pero con un toque de modernidad que recibe con los brazos abiertos a sus curiosos visitantes.
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El día en La Punta puede iniciar muy temprano con los clásicos panes con pejerrey de Don Giuseppe, un negocio con más de 30 años en el distrito y que puede llegar a vender 300 panes al día. Un pan con pejerrey cuesta 9 soles, pero hay otra opción que también te puede deslumbrar, el famoso pan con huevera a 10 soles. La carta de este tradicional restaurante se complementa con otros platos en donde destaca el producto marino. Eso sí, prepárate, que podrías esperar un poco. “Lo bueno siempre se hace esperar”.
Continúa el día recorriendo la plaza del distrito y las casonas como la famosa Casa Rospigliosi; estas últimas se han convertido en un gran atractivo del lugar porque han sido utilizadas como locaciones para series y películas de época. Además, si eres de los que disfruta de las fotos, las fachadas te enamorarán.
Mientras avanza el día, es hora de ir a la playa; la elegida es Cantolao, en donde podrás alquilar una sombrilla por 20 soles y cada silla a 10. La recomendación aquí es que lleves zapatos acuáticos para la playa porque es de piedras y que tengas en cuenta que el agua es un poco fría, pero perfecta para este verano caluroso. Es importante que tengas en cuenta que está prohibido el ingreso con mascotas y bebidas alcohólicas.

Si caminas un poco, podrás encontrar la oferta de los paseos en kayak paddle desde 20 soles o en bote que suelen ser hasta la isla San Lorenzo (el precio de estos paseos puede variar según la embarcación, la cantidad de personas y hasta dónde los llevarán, pero los precios empiezan desde los 60 soles).
Para refrescar la tarde, las raspadillas de la zona son un imperdible; desde seis soles podrás disfrutar una bastante grande que inclusive puedes compartir con otra persona.
Para el almuerzo, hay muchas opciones; en casi todas se sirven platos marinos, pero hay una que aún respira la historia migrante de este distrito: Razeto Trattoria, un restaurante que ofrece la auténtica comida italiana, como es el caso de la pizza margherita, el pansotti de ricotta y espinaca en salsa de nueces y el spaghetti puttanesca. Solo un detalle: si vas un fin de semana, la recomendación es hacer una reserva, porque si no, entrarás en una lista de espera que puede hacerse eterna.

Al terminar de comer, puedes ir al malecón de La Punta, donde también hay opciones de paseos en bote para que puedas ver el atardecer (en esta zona el precio de los botes puede ser más accesible, desde 20 soles por persona), aunque también podrás disfrutar viendo las 103 especies de aves migratorias.
En la zona del malecón encontrarás otras opciones de comida por si no encuentras lugar en los restaurantes que se encuentran frente a la playa.
Para terminar el día, la panadería Panarello es un buen lugar de postres y de sándwiches; esta, al igual que Razeto Trattoria, aún respira esos orígenes italianos.
Para llegar a La Punta, puedes hacerlo en bus o en transporte privado, porque hay espacios de estacionamiento en todo el distrito. Los taxis también llegan con bastante continuidad.
La Punta es un distrito pequeño, pero con una oferta precisa para un día de verano en el que no quieras invertir mucho tiempo de traslado a otro lugar.
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