La joven Eyvi Ágreda fue sometida este miércoles a una quinta operación. (Facebook)
La joven Eyvi Ágreda fue sometida este miércoles a una quinta operación. (Facebook)
Redacción EC

Treinta y ocho días de lucha y agonía. Así calificó Luis Bromley, gerente de la Red asistencial Almenara, el tiempo que Eyvi Ágreda estuvo internada en la Unidad de Cuidados Intensivos por las quemaduras que le causó Carlos Hualpa.

En conferencia de prensa, el médico explicó que la joven, además de las intervenciones quirúrgicas, recibía tratamiento psicológico dos veces al día. Pese a su grave estado de salud, siempre se mostró deseosa de luchar y era consciente de que necesitaba al menos un año internada para recuperarse.

“Me dijo que quería vivir. Es un ejemplo de lucha, una mujer joven que quería vivir como muchos de nosotros, gente que viene de provincia, que trazamos expectativas, que tenemos sueños”, señaló.

No obstante, una infección generalizada causada por la bacteria llamada pseudomona acabó con su vida. Soportó 12 operaciones, las últimas de las cuales consistían en colocar injertos de su propio cuerpo en un intento por revitalizar su piel. El ataque del acosador le causó quemaduras graves en más del 60% de su cuerpo.

De acuerdo a Bromley, su familia estuvo presente cuando falleció. Para ellos fueron también “38 días de agonía. Día a día era un día nuevo, de lucha y esperanza”, agregó.

El cuerpo de Eyvi Ágreda permanece en la Morgue de Lima. Debido a que se trata “una muerte por mano ajena” se configura como un asesinato y corresponde que se le realice una necropsia, agregó Bromley.