Jared Leto y Rayon, personaje que le valió nominación al Oscar
Jared Leto y Rayon, personaje que le valió nominación al Oscar
Redacción EC

CARMEN ESCOBAR

es una contradicción: luce como un chiquillo cuando ya pasó los 40; tiene una banda de rock (Thirty seconds to Mars) desde hace 16 años, pero que no logra aún la venia de la crítica musical especializada, a pesar de sus casi 10 millones de discos vendidos en todo el mundo. Tiene la pinta para ser galán y hasta ‘it boy’ (ícono de moda), pero opta por papeles difíciles en películas que impliquen transformaciones físicas drásticas. Jared recuerda a esos cachorros que claman atención ante unos amos más bien apáticos.  Sin embargo, la contradicción de Leto parece haber llegado a su fin. Ha sido nominado al como mejor actor secundario (por interpretar a la transgénero Rayon en Dallas Buyers Club) y dicen las voces especializadas que el domingo 2 de marzo podría volver a casa con una dorada estatuilla bajo sus delgados brazos.

ACTUANDO POR UN SUEÑO

Leto lleva 20 años en la industria del entretenimiento. Fue en 1994 cuando interpretó a Jordan Catalano, un bad boy colegial con problemas de aprendizaje, en la serie My so called life en donde compartió roles con otra especie rara de Hollywood: Claire Danes. La serie solo duró una temporada y Leto siguió tratando de abrirse camino como actor. Al año siguiente llegó al cine en How to make an american quilt, pero no fue hasta su papel como Harry Goldfarb, el chico que pierde la brújula por la heroína en Réquiem por un sueño (2000) cuando la crítica de cine decidió tomarlo en serio, al menos por un tiempo.

“Leto ha estado durante años en el aire, sin encontrar un papel definitivo. Ha actuado en muchas películas, pero es uno de esos que reconoces, pero no recuerdas bien de dónde. Aunque hay algunas que sí le han dado buenas críticas como Réquiem por un sueño o Alexander que no fue exitosa, pero mucha gente lo recuerda por ese filme”, reflexiona Claudio Cordero, crítico de cine.

A la par de su carrera de músico como líder del grupo Thirty seconds to Mars, Leto ha apostado por roles poco convencionales: previa a la drástica pérdida de peso (se deshizo de 13 kilos) para Réquiem por un sueño, se decoloró el pelo para Fight Club (1999) en la que, valgan verdades, resultaba casi imposible resaltar si es que a su lado estaban y Edward Norton, los protagonistas de la cinta. Luego, para Chapter 27 (2007) volvió a subir de peso (ganó 28 kilos) e interpretar así a el asesino de John Lennon. “Fue un papel de riesgo, extremo y de gran transformación física, pero la película fue un fiasco, con malas críticas, no fue respetada. No tuvo suerte. Creo que eso también lo pudo haber decepcionado y hacer que se interese más por la música”, dice Cordero.

Leto es consciente de estos esfuerzos desplegados hace tantos años, y sufre. Y es que los bellos también lloran. Así lo reveló en una entrevista concedida a la revista Variety en enero del 2014. “He hecho, en gran medida, películas independientes y pequeñas. No solo estás poniendo tu trabajo en estas, estás volcando tu corazón y el alma. Y cuando no cumplen las expectativas, pueden romper tu corazón y tu espíritu”, señala. Y esta reflexión puede haber estado influenciada por lo que fue su último intento indie por conquistar la fama: la película Mr. Nobody (2009), en la que su personaje (Nemo Nobody) va de los 34 hasta los 118 años. Nuevamente el rol implicaba una gran transformación física, esta vez auxiliada por seis horas de maquillaje diario y distintas entonaciones de voz.  Su esfuerzo fue reconocido parcialmente, pero los premios le seguían siendo esquivos. Hasta que, delgada y bocasuelta, llegó Rayon, el personaje por el que Jared perdió 25 kilos en tres semanas y que este año ya lo ha hecho ganar un Globo de Oro, el SAG y más de una veintena de reconocimientos en Estados Unidos y Europa.