GastronomíaSi creciste viendo animes en televisión o streaming, es posible que de allí hayas saltado al manga, las historietas que en su mayoría inspiran estas producciones audiovisuales. Son los cómics japoneses, que tienen millones de seguidores en todo el mundo. Perú no escapa de esta influencia; bastó ver cuántos stands de la FIL Lima trajeron manga. Como Japón sabe que el mundo ama el manga, además de buscar los siguientes grandes éxitos en la isla, miran afuera.
Si creciste viendo animes en televisión o streaming, es posible que de allí hayas saltado al manga, las historietas que en su mayoría inspiran estas producciones audiovisuales. Son los cómics japoneses, que tienen millones de seguidores en todo el mundo. Perú no escapa de esta influencia; bastó ver cuántos stands de la FIL Lima trajeron manga. Como Japón sabe que el mundo ama el manga, además de buscar los siguientes grandes éxitos en la isla, miran afuera.
Yusuke Imamura y Ayane Chiba trabajan para Kodansha, editorial japonesa que ha desplegado un programa internacional para buscar “talentos con experiencias diferentes”. Ambos estuvieron en Lima a principios de agosto, con auspicio de la Fundación Japón, y llevaron a cabo jornadas de evaluación en la sede de la APJ de Jesús María, donde conversaron directamente con aspirantes a creadores de manga de múltiples edades.
Búsqueda global
“En este momento nos encontramos, por así decirlo, trabajando el terreno”, cuenta Chiba a El Comercio, por medio de una intérprete. La editora dice que en los últimos años el auge de las reuniones virtuales (Zoom) ha hecho más accesible contactar con autores fuera del país asiático. “En el caso de que se pueda superar la problemática de las traducciones y de la distancia, creemos poder conseguir talentos que van a aportar variedad en los contenidos”, sostiene.
“Estamos en una industria donde basta que aparezca un talento atípico, innato, un genio, y se genera todo un movimiento, un efecto, una consecuencia positiva industrialmente hablando”, indica por su parte Imamura. “Tengo mucho entusiasmo de poder encontrar a alguien, no sé de qué lugar del mundo, este mangaka que pueda marcar una diferencia. Esto afecta positivamente en la siguiente generación de creadores”, dice el profesional, para quien leer manga es tan natural como respirar.

De Iberoamérica al mundo
Vale resaltar que la editorial Kodansha es responsable de obras de éxito como “Ghost in the Shell” de Masamune Shirow, “Attack on Titan” de Hajime Isayama y “Witch Hat Atelier” de Kamome Shirahama; estas dos últimas obras están entre lo más vendido no solo en su país de origen, sino en todo el mundo. El caso de “Attack on Titan” llama la atención porque su autor fue un principiante en dibujo cuando empezó la serialización, lo cual no impidió que llegara a vender más de 130 millones de copias a lo largo de 11 años.
¿Cómo se puede entrar a la industria japonesa? La editorial lanzó Kodansha Manga Academy, página web en inglés que muestra, paso a paso, la manera de convertirse en mangaka (creador de historietas) y publicar en Japón desde cualquier lugar del mundo. No es un portal para aprender a dibujar. Es una guía de cómo funciona esta industria donde el autor está en el centro.
Ya hay creadores extranjeros que trabajan en Japón. Así ocurre con Juan Albarrán, dibujante de la serie “Matagi Gunner”. En otras editoriales también ocurrió, como es el caso de Shueisha, que publicó “Dr. Stone” con arte del coreano Boichi. Toca desempolvar los lápices, que el próximo éxito no se dibujará solo.
Para el final de la entrevista, este redactor preguntó lo siguiente a los editores: "Estuve leyendo una entrevista con Hiromu Arakawa [autora de "Fullmetal Alchemist"] y ella decía que el mangaka necesita un balance entre el trabajo y el descanso. ¿La industria japonesa ahorita está preparada para velar por la salud mental de sus artistas?" Chiba: "Yo diría que no". Lo dicho por la editora fue inmediato, casi un acto reflejo. Ya después ambos hablaron de los pasos que se están tomando en el país asiático para que los artistas cuiden mejor su salud.
Hay autores que han hablado abiertamente de sus horarios de trabajo; por ejemplo Eiichiro Oda, creador de "One Piece" [editorial Shueisha] dijo que en algún momento dormía solo tres horas al día. El resto deltiempo lo dedicaba a crear la obra que ya ha vendido más de 600 millones de copias en el mundo. Oda antes publicaba semanalmente siin falta; las cosas han cambiado para él: ahora es más común que, después de unos pocos capítulos se tome una semana de descanso.
Imamura cuenta a este Diario que, ahora que las plataformas digitales sirven para difundir manga y no solo existe el papel, ya se puede contar con "cierta flexibilidad para manejar los plazos", además de que desde hace unos cinco años hay editoriales que recomiendan el cuidado de salud, para editores y mangakas, y cubren gastos relacionados. Chiba por su parte dice que en su país se trabaja de manera distinta. "Trabajar en Japón puede ser difícil o duro, pero los editores, las empresas, están tratando de mejorar el ambiente de trabajo para todos para que sea más llevadero. Poder trabajar y completar esas tareas y fechas límites que se tienen".
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