Hace más de dos décadas comenzó la operación del proyecto , uno de los hitos más importantes en la historia energética del Perú. Su desarrollo ha generado impactos positivos en diversos sectores de la economía. Más de dos millones de hogares, industrias y comercios están hoy conectados al gas natural, lo que se traduce en ahorros acumulados por S/ 474 mil millones. En el transporte, cerca de 500 mil vehículos que utilizan Gas Natural Vehicular (GNV) también se benefician de una energía más económica, limpia y segura.

El impacto de Camisea

Camisea produce el 96% del gas natural del país y suministra el recurso con el que se genera el 40% de la energía eléctrica nacional. Este aporte fortalece la competitividad del Perú y refuerza su seguridad energética.

Además, su contribución económica ha sido determinante. Desde su puesta en marcha, el proyecto ha generado más de S/ 67 mil millones en regalías e impuestos al Estado. De este total, una parte importante se transfiere a las regiones a través del canon gasífero y del Fondo de Desarrollo Socioeconómico de Camisea (FOCAM), mecanismos que promueven el desarrollo descentralizado del país.

Entre 2004 y 2024, las transferencias por canon gasífero superaron los S/ 39 mil millones. Solo la región Cusco, donde se origina la producción del gas de Camisea, ha recibido más de S/ 33 mil millones —equivalentes a S/ 4.3 millones diarios—, destinados a obras de infraestructura y servicios públicos que fortalecen su economía local.

Por su parte, a través del FOCAM, se transfirieron más de S/ 6.2 mil millones a los gobiernos regionales y locales de Ucayali, Ayacucho, Huancavelica, Ica y Lima provincias. En Pisco, donde se ubica la Planta de Fraccionamiento de Líquidos de Gas Natural, más de S/ 255 millones de estos recursos se destinaron a proyectos de infraestructura, salud, educación y desarrollo local.

Inversión social y desarrollo productivo

Camisea ha destinado más de S/719 millones en programas sociales orientados a generar oportunidades sostenibles en sus zonas de influencia, enfocados en cuatro ejes: educación, salud, fortalecimiento institucional y desarrollo productivo.

Por ejemplo, en Pisco, esta inversión ha beneficiado a más de 780 pescadores artesanales mediante procesos de formalización, capacitación y dotación de equipos. En el Bajo Urubamba (Cusco), el proyecto impulsa iniciativas educativas, artesanales y agrícolas, como el fortalecimiento de la Asociación de Productores Agrarios de Kirigueti para potenciar el cultivo de cacao. Estas acciones, entre otras, reflejan el compromiso de Camisea.

Sostenibilidad y monitoreo ambiental

Camisea impulsa programas de monitoreo ambiental, conservación de ecosistemas y fortalecimiento institucional en el Bajo Urubamba. En Pisco, lidera desde 2003 el Programa de Monitoreo Marino-Costero, que evalúa la biodiversidad de la bahía y la Reserva Nacional de Paracas. Además, gestiona el Fondo Paracas, primer fideicomiso ambiental del país en un área natural protegida.

El uso del gas natural ha contribuido a reducir en 15% las emisiones nacionales de CO₂ hasta 2023, consolidando su rol como energía clave para una matriz más limpia y para el cumplimiento de la meta nacional de reducir 21% las emisiones al 2030.

Con su aporte económico, social y ambiental, Camisea reafirma su papel como fuente estratégica de energía y motor del desarrollo regional. Su existencia permite que el país avance hacia un futuro más sostenible y garantice un abastecimiento responsable para las próximas generaciones.

El reto ahora es acelerar la masificación del gas natural, de modo que más hogares, comercios e industrias accedan a esta fuente segura, económica y sostenible.

Para más información sobre Camisea y su modelo de gestión —que combina inversión social directa, transferencias fiscales y participación comunitaria— visita:

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