Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

A propósito del regreso de Gochisō, el festival nikkei más esperado del calendario gastronómico limeño, Somos se adelantó a la fiesta y salió de ruta. Visitamos cuatro cocinas que estarán presentes este 28 de marzo: Yume, Kazan, Gaijin y Shimaya, para probar, en primicia, algunos de los platos con los que buscarán conquistar paladares en el Parque de la Exposición. ¿Lo que encontramos? técnica, sabor y una cuota de creatividad suculenta que confirma que la cocina nikkei sigue en constante evolución.
A propósito del regreso de Gochisō, el festival nikkei más esperado del calendario gastronómico limeño, Somos se adelantó a la fiesta y salió de ruta. Visitamos cuatro cocinas que estarán presentes este 28 de marzo: Yume, Kazan, Gaijin y Shimaya, para probar, en primicia, algunos de los platos con los que buscarán conquistar paladares en el Parque de la Exposición. ¿Lo que encontramos? técnica, sabor y una cuota de creatividad suculenta que confirma que la cocina nikkei sigue en constante evolución.
MIRA: De un salón olvidado del Club de la Unión al nuevo ‘rooftop’ con la mejor vista del Centro: así es la propuesta de Terraza Lima Club
La edición 2026 de Gochisō llega con una consigna clara: celebrar la unión entre Perú y Japón desde todos los frentes posibles. Organizado por Filo y la Asociación Gastronómica Nikkei, el festival reunirá a más de 30 restaurantes en una jornada que arranca al mediodía y promete extenderse entre barras humeantes de ramen, estaciones de makis recién armados y propuestas que reinterpretan clásicos con mirada contemporánea. No pueden faltar los postres y bebidas que nos conectan con ese lado dulce.
Pero Gochisō no es solo un recorrido de sabores. Es, sobre todo, una experiencia cultural pensada para sumergirse en ese universo que define lo nikkei. Habrá demostraciones, performances en vivo y guiños a la tradición japonesa que van desde danzas y tambores hasta espacios inspirados en los sakura en flor, evocando esa idea de encuentro.
Con precios accesibles (entre S/8 y S/35) y una programación musical que acompaña sin robar protagonismo a la comida, el festival se ha consolidado como una de las vitrinas más potentes para entender hacia dónde se mueve esta cocina.
Y si algo quedó claro tras nuestra ruta previa, es que lo que se servirá este año no solo busca gustar: busca sorprender.
A propósito de este encuentro gastronómico, Somos visitó 4 de los restaurantes participantes y estos fueron los antojos que compartieron con nosotros:
Yume
La ruta empieza en Yume, en Miraflores, donde Alberto Chang Ogata lleva años afinando una idea clara: la fusión no es mezclarlo todo, sino elegir bien. El restaurante nació en 2016, tras más de una década de trabajo en Edo, y desde entonces ha construido una propuesta que dialoga con lo japonés sin caer en clichés. Aquí no hay makis de pollo a la brasa ni guiños obvios: hay técnica, criterio y una curiosidad constante por incorporar otros acentos -mexicanos, coreanos, incluso chinos- sin perder el eje.
Esa lógica se traslada a lo que presentarán en Gochisō. Esta vez, la novedad llega en forma de kamaboko de langostino, unas “albóndigas” que pasan primero por fritura y luego por la parrilla, donde se terminan de ahumar con una salsa teriyaki profunda, de esas que se construyen con el tiempo.

Ahí está, justamente, uno de los sellos de Chang Ogata: el respeto por los procesos. La salsa tiene como base sake, mirin, shoyu y azúcar. Se va intensificando con cada uso, impregnando las piezas con capas de sabor que no se logran de inmediato. El resultado es un bocado donde el dulzor, el ahumado y lo salado se van revelando poco a poco.
Entre los infaltables de Yume para Gochisō también aparece el Taco Katsuo, un bocado que resume bien esa forma de entender la fusión sin excesos. Aquí, la base crujiente envuelve sashimi de pescado fresco, palta cremosa y germinados que aportan textura y frescura. No hay disfraz: hay equilibrio.
Como explicaba Chang Ogata, se trata de trabajar con ingredientes japoneses y sumarlos a otros insumos sin forzarlos. El resultado es un bocado limpio, directo, donde lo crocante, lo potente y lo fresco conviven en cada mordida.

Kazan
Continuamos en Kazan, un proyecto que nació entre amigos y conversaciones largas. Detrás están Gian Ganaja y su socio, compañeros desde la infancia, que encontraron en la cocina nikkei un terreno común: ese donde se prueba, se compara y siempre queda la sensación de que algo puede afinarse un poco más. Así empezó todo, con recorridos por restaurantes limeños, afinando el paladar y, casi sin darse cuenta, construyendo una propuesta propia.

Hoy, Kazan se presenta como un ramen bar con una identidad clara: el fuego como protagonista. La inspiración vino de Japón, de esas técnicas que no solo cocinan, sino que transforman el sabor a través del ahumado. Pero aquí la consigna es clara: lo visual puede llamar la atención, pero es el sabor el que hace volver. Por eso, detrás de cada plato hay prueba, error y un filtro colectivo que va del equipo a los comensales más cercanos.
Para Gochisō, han elegido dos platos que funcionan casi como carta de presentación. El primero es el takoyaki, convertido ya en uno de sus emblemas. A diferencia de otras versiones más suaves, el de Kazan apuesta por una textura marcada: crocante por fuera, suave y cremoso por dentro, con una masa trabajada desde cero y pulpo seleccionado con cuidado. Es un bocado pensado para compartir, pero también para entender por qué este clásico japonés puede volverse adictivo cuando se ejecuta bien.

El segundo es su Osso Curry Rice, un curry japonés de osobuco, una apuesta menos evidente que conecta con los orígenes del proyecto. Aquí, la carne pasa por una cocción lenta de hasta 12 horas, logrando una textura suave que se integra a un curry intenso, especiado y ligeramente picante. Servido en una versión más ligera para feria, mantiene ese equilibrio entre profundidad y golpe de sabor que invita a seguir saboreando.
Gaijin
La ruta sigue hacia Gaijin, donde la idea de lo nikkei se cuestiona, usa como inspiración y, sobre todo, se vuelve personal. Detrás está Sergio Nakamura, quien junto a su socio apostó por una propuesta menos predecible, más arriesgada. El nombre alude al extranjero, al que no pertenece en japonés y es una decisión no casual: habla de identidad, de herencias cruzadas y de esa sensación de estar siempre entre dos mundos. Aquí, esa dualidad no se corrige, se celebra.
En esa línea, Gaijin evita los caminos más transitados. No gira en torno a makis o nigiris, sino que busca otras formas de contar la cocina nikkei, incorporando guiños a distintas culturas y jugando con formatos que se alejan de lo esperado.

Para Gochisō, esa búsqueda se traduce en platos pensados desde el street food, pero con varias capas detrás. Uno de ellos es un sándwich servido en shokupan (ese pan japonés suave) que aquí se rellena con lengua de res trabajada como jamón y pasada por la parrilla. El resultado es un bocado que cruza referencias: algo de Japón, algo de Perú, algo que funciona.
El otro plato es una ensalada tibia de oreja de cerdo, donde las texturas mandan. Hay crocancia, hay grasa, hay frescura de hierbas y una base que recuerda, de lejos, a esos bocados de arroz envueltos que se comen con las manos. Nakamura lo plantea como un ejercicio de confianza: tomar ingredientes que suelen generar distancia y volverlos cercanos, casi familiares. En Gaijin, la idea no es solo sorprender, sino también cambiar la forma en que miramos lo que tenemos delante.

Shimaya
La ruta cierra en Shimaya, una marca que ha crecido con los años sin perder de vista su punto de partida: el ramen. Desde su primer local en Pueblo Libre, abierto en 2014, hasta su expansión actual con decenas de sedes dentro y fuera del país, la consigna ha sido clara: acercar una experiencia lo más fiel posible a esa cultura de comer caldo, fideos y tiempo.
Aquí, la propuesta parte de lo clásico. El ramen es el eje, y alrededor de él se han ido sumando otros platos que dialogan con el gusto local, como makis o fondos más contundentes. Pero incluso en esa expansión, hay un cuidado por mantener cierta esencia: caldos intensos, procesos largos y una técnica que, aunque adaptada, sigue teniendo a Japón como referencia.

Para Gochisō, esa identidad se traduce en uno de sus platos bandera: un ramen tonkotsu de caldo concentrado que pasa por una cocción de hasta 16 horas de res, cerdo y pollo. El resultado es profundo, envolvente, de esos que se sienten desde el primer sorbo. A eso se suman fideos importados, trabajados con precisión para lograr ese punto justo que termina de definir la experiencia. El contundente plato se complementa con un huevo sancochado en su punto, una porción de láminas de cerdo y verduras.
El segundo plato se mueve en otra dirección, pero mantiene la lógica del confort. Se trata de unos fideos batayaki, una preparación donde los fideos se saltean con mantequilla y se combinan con vegetales y proteína para equilibrar intensidad y textura. Hay algo familiar en ese sabor, pero también un intento por llevarlo un paso más allá.

Y así, entre caldo y salteado, la ruta encuentra su cierre: uno que reconforta, pero que también deja con ganas de volver a empezar y probar más delicias. ¿Listo para el Gochisō?
Festival Gochiso 2026
Día y hora: sábado 28 de marzo, desde el mediodía.
Lugar: Parque de la Exposición (Av. 28 de Julio, Centro de Lima)
Entradas: A través de Joinnus a S/35. En puerta tendrán un costo de S/50.
Instagram: @festivalgochiso
Restaurantes
Yume: Calle Gral. Borgoño 286, Miraflores / @yume.lima
Kazan: Av. Universitaria 592, San Miguel / @kazan_ramen
Gaijin: Av. Petit Thouars 3660, San Isidro / @gaijincocinanikkei
Shimaya: Av. 28 de Julio 1445, Miraflores / @shimaya_ramen
- “Hagamos una pollada”: como un plato sencillo se convirtió en herramienta de supervivencia y por qué no hay que romantizarla
- Titi, el chifa que tomó otro rumbo: probamos la propuesta de su sede en La Molina
- Cuando el cebiche se preparaba sin limón y se escribía con s: los secretos de los recetarios nombrados Patrimonio Cultural de la Nación
- Estas son las mejores sangucherías de Lima para disfrutar en el 2026
- Estas son las 10 mejores hamburguesas de Lima para disfrutar en el 2026
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.
