La cocina austriaca es conocida por sus sabores únicos y sus recetas llenas de historia.
La cocina austriaca es conocida por sus sabores únicos y sus recetas llenas de historia.
En Provecho, te compartimos una versión de la fabada austriana, el guiso contundente que combina ingredientes simples con un sabor profundo y hogareño.
Esta es la receta que no tiene pierde en Asturias.
MIRA: Ensalada César: pasos y secretos para preparar la ensalada que te salvará de apuros
- Ponga los frejoles en un recipiente, cúbralos con agua y déjelos en remojo durante toda la noche. Transcurrido el tiempo de remojo, escúrralos, páselos a una olla y cúbralos con agua fría.
- Lleve el recipiente al fuego y cuando comience la ebullición, retírelo. Escurra los frejoles y póngalos de nuevo en la olla. Añada la panceta, los chorizos, el tocino, el jamón y la patita de chancho. Cubra todo con agua. Sale y deje que cueza a fuego lento y con la olla tapada durante una hora.
- Diluya el azafrán en unas cucharadas del caldo en el que se cocinaron los frejoles y añádalo a mitad de la cocción. Entre diez y quince minutos antes de finalizar la cocción de los frejoles, incorpore las morcillas previamente lavadas y continúe cocinando.
- Antes de servir la fabada, retire una taza de frejoles y un poco del caldo de cocción, y tritúrelos con ayuda de un tenedor. Vierta la pasta obtenida de nuevo en la cazuela y mezcle cuidadosamente. Por último, corte en rodajas los chorizos y las morcillas, y troce el jamón, la patita de chancho, la panza y el tocino. Mezcle todo y sirva en plato hondo.
VIDEO RECOMENDADO
Recorrido por tres dulcerías limeñas de recetas tradicionales. (Fuente: Provecho)