Hace buen tiempo que me repito una pregunta: ¿por qué convertimos en una tarea difícil lo que más queremos lograr? No hablo solamente de comer mejor. Hablo de dormir a una hora razonable, mover el cuerpo, cumplir con un chequeo médico, recuperar un hobby que extrañamos o simplemente respetar nuestros momentos de descanso. Lo más interesante es que, en la mayoría de los casos, sabemos exactamente qué nos hace bien.
Hace buen tiempo que me repito una pregunta: ¿por qué convertimos en una tarea difícil lo que más queremos lograr? No hablo solamente de comer mejor. Hablo de dormir a una hora razonable, mover el cuerpo, cumplir con un chequeo médico, recuperar un hobby que extrañamos o simplemente respetar nuestros momentos de descanso. Lo más interesante es que, en la mayoría de los casos, sabemos exactamente qué nos hace bien.
MIRA: Siete pisos y 18 mil metros cuadrados: la nueva biblioteca de la Universidad de Lima que redefine el papel de la lectura
Sabemos que dormir poco pasa factura. Sabemos que el ejercicio mejora nuestra calidad de vida. Sabemos que el estrés crónico tiene consecuencias. Sin embargo, conocer la respuesta rara vez garantiza que tomemos acción. Entonces qué va pasando, poco a poco, en silencio.
La persona que imaginamos ser necesitaría ir en una dirección, pero, nuestras decisiones diarias van en otra. Queremos sentirnos fuertes, pero dejamos de entrenar. Queremos más energía, pero vivimos improvisando. Queremos cuidarnos, pero encontramos razones para darle largonas a lo importante. Entonces, poco a poco, comenzamos a perder la confianza en nosotros mismos.
No porque una decisión nos defina, sino porque las promesas que rompemos en forma constante, van perdiendo fuerza, hasta que nuestra propia palabra deja de sentirse convincente. No creo que sea falta de información. Creo que lo que necesitamos entender es por qué existe ese espacio entre lo que buscamos construir y lo que realmente logramos ejecutar cada día. Porque ese espacio influye mucho más de lo que imaginamos. No solo en nuestra alimentación o en nuestra salud. Define el nivel de confianza que sentimos hacia nosotros mismos.
Estoy convencida de que el cambio no comienza con una nueva dieta, una rutina perfecta o una mega dosis de motivación. Va más por entender por qué repetimos decisiones que, en el fondo, no representan la vida que realmente queremos construir. Y sobre este tema, hay bastante más.