Por Redacción EC

Las celebraciones de Año Nuevo, a diferencia de Navidad, suelen ser acompañadas con mucho más alcohol, una sustancia psicotrópica y psicoactiva tóxica. La cerveza, el vino o el champagne cuando entran al organismo deben ser transformadas en componentes no tóxicos, lo que hace que se sienta dolor de cabeza, sed, náuseas, cansancio y todo lo que se conoce como resaca.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: