Hoy les cuento el punto de vista de Kyla Scanlon sobre Nvidia, el mercado bursátil estadounidense y la posible burbuja en torno a la inteligencia artificial. Scanlon es una de las creadoras de contenido y educadoras financieras más seguidas por la Generación Z, reconocida por explicar sobre macroeconomía y mercados con claridad quirúrgica y un estilo accesible.
Nvidia volvió a sorprender con resultados espectaculares en el tercer trimestre, pero el mercado no está plenamente convencido. La empresa se ha convertido, literalmente, en un termómetro del apetito global por la IA: representa cerca del 8% del S&P 500 y la inteligencia artificial explica alrededor del 40% del crecimiento del PBI estadounidense reciente, según el análisis de Kyla. Sus márgenes brutos, de aproximadamente 73%, son excepcionales. Sin embargo, la semana pasada se vió un ‘sell-off’ significativo en el mercado estadounidense, en medio de la incertidumbre sobre qué hará la Reserva Federal en diciembre y el temor —cada vez más mencionado— de que estemos frente a una ‘AI bubble’.
Hay una visión claramente alcista sobre Nvidia: la demanda por sus chips es gigantesca y la empresa viene haciendo las cosas super bien. Pero, como explica Scanlon, existen cinco factores que justifican la cautela:
1. Capital y energía. El cuello de botella no es tecnológico, sino físico: no parece alcanzar en el futuro la electricidad, capacidad de transmisión y permisos. La IA crece más rápido que la infraestructura que la sostiene.
2. China cerrada. Hace tres años, China era el mercado más importante de Nvidia para GPU de data centers; hoy, ya no. Además, el ecosistema chino avanza rápido en IA, lo que podría limitar el crecimiento futuro de la compañía en ese frente.
3. ‘Circular financing’. Gran parte de la demanda está sostenida por mecanismos financieros poco convencionales: cartas de compromiso para invertir en OpenAI, promesas de compra desde Medio Oriente y acuerdos de abastecimiento que dependen más del financiamiento del proveedor que de ingresos reales.
4. Costos crecientes. Pese a sus enormes márgenes, los costos asociados —como memorias y componentes clave— vienen subiendo, lo que podría presionar la rentabilidad futura de la empresa y del sector en general.
5. Riqueza desconectada de la vida real. La capitalización bursátil de Nvidia ya bordea los US$5 trillones. Aun así, el sentimiento positivo del consumidor estadounidense es bajo, y casi la mitad teme que la IA sea una amenaza para sus empleos. Algunos analistas llaman a este fenómeno el ‘joyless tech boom’: una bonanza tecnológica sin alegría social.
En los próximos meses seguiremos viendo volatilidad en el mercado estadounidense, y eso inevitablemente se filtrará hacia la economía global y la peruana: tipo de cambio, expectativas del consumidor y desempeño de las bolsas. ¿Es momento de vender o de seguir comprando? Esa decisión se la dejo a ustedes, o quizás podríamos preguntarle a Chatgpt, Perplexity, Gemini o Grok.