PerúCon más de 400 personas hospitalizadas por COVID-19 en el país, el 1 de enero, el Ministerio de Salud (Minsa) inició la aplicación de las vacunas bivalentes en el personal de salud del país. Estas, desarrolladas para proteger también contra la variante ómicron y las que derivan de ella, han supuesto una actualización a la protección más importante frente a la pandemia, que entra a su tercer año.
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Sin embargo, los requisitos que se exigen y el tiempo que la vacuna estuvo almacenada han ensombrecido un proceso que busca reducir el riesgo de los más vulnerables.
Cuarta dosis
El protocolo para la aplicación de la dosis de refuerzo bivalente, publicado el 29 de diciembre pasado, establece como condición contar con la cuarta dosis para los adultos de 59 años a menos y la tercera como mínimo en el caso de 60 años a más.
El problema, sostiene Juan More Bayona, doctor en Inmunología comparada, es que no existen fundamentos científicos para establecer este requisito. En diálogo con El Comercio, consideró que se trata de una “barrera burocrática” que limita el alcance de la protección.
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Bajo esta condición, solo podría acceder a la dosis bivalente apenas un 20% de la población de hasta 59 años y solo un 44% de adultos mayores.
“Son vacunas muy seguras. No se trata de una nueva, sino de una actualizada. Lo único que se ha hecho es cambiar la información genética del virus, algo muy similar a lo que pasa con la vacuna de influenza”, explica. De hecho, recuerda que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos solo consideran lo mínimo necesario las dos dosis primarias.
Con él coincide la Dra. Wilda Silva, secretaria del interior del Colegio Médico del Perú, quien añade que este gremio ha informado personalmente al Minsa la posición de que se retire el requisito de cuarta dosis para no perder tiempo y asegurar la protección de las personas de riesgo: adultos mayores y personas con comorbilidades. “Ya no importa si no han sido vacunados porque, si ahora están dispuestos a hacerlo, hay que protegerlos ya”, sostiene.
Para Hernando Cevallos, exmninistro de Salud que gestionó la compra de estas vacunas, se trataría de una decisión relacionada con el interés de agotar los stocks de terceras y cuartas dosis que, por la reducción significativa de inmunizaciones, están próximas a vencer.
—Almacenadas—
El inicio de la aplicación de la vacuna bivalente se vio marcado por una denuncia de la nueva gestión del Minsa. El viceministro de Prestaciones y Aseguramiento del Ministerio de Salud, Henry Rebaza, advirtió que detectaron que había vacunas bivalentes guardadas desde noviembre en los almacenes del Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares). “No nos han informado de la existencia de la vacuna, por eso hemos tomado la decisión de remover del cargo a todo el equipo de conducción de Cenares”, dijo el el 30 de diciembre pasado en TV Perú.
Sin embargo, la exministra Kelly Portalatino declaró que el lote de 500 mil dosis fue informado oportunamente a sus sucesores durante la transferencia de funciones.
En diálogo con este Diario, asegura que no se aplicaron las dosis apenas llegaron, entre el 18 y 21 de noviembre, porque se estaba desarrollando el protocolo de aplicación por parte del comité consultivo y la Unidad de Análisis y Generación de Evidencias en Salud Pública (Unagesp).
“Se tenía que sacar un protocolo, revisar el registro sanitario y fichas técnicas, era todo parte de un proceso. Lamentablemente la ministra actual no informa verazmente. Nosotros renunciamos el 7 de diciembre, cuando el protocolo estaba por salir. La misma directora ejecutiva de inmunizaciones [María Elena Martínez Barrera] se mantiene hasta la fecha y fue parte de la elaboración del protocolo con Unagesp”, dijo.
Mientras eso ocurría, dijo, se optó por incrementar la vacunación con las dosis por vencer. “Encontramos un pasivo de 70 millones de dosis por vencer en noviembre y diciembre”, aseveró.
Según informó el Minsa, este mes llegará un millón y medio de dosis de vacunas bivalentes para ampliar la cobertura. Por ahora, la vacunación –dirigida al personal médico–, se realiza con un lote de 552.960 dosis.
El Comercio solicitó a la actual gestión del Minsa su versión sobre lo ocurrido con las vacunas almacenadas, pero al cierra de la nota no hubo respuesta.
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.



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