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En menos de tres años, desde la aparición de herramientas de inteligencia artificial generativa como ChatGPT, la IA ha pasado de ser una tendencia emergente a una herramienta concreta en el entorno laboral. Su impacto ya se extiende a procesos clave dentro de las organizaciones, incluyendo el reclutamiento, el desarrollo de talento y la toma de decisiones.

Sin embargo, su adopción en el área de Recursos Humanos aún avanza a un ritmo desigual. Aunque existe consenso sobre su relevancia, la implementación efectiva sigue siendo un desafío para muchas empresas.

Una brecha entre el interés y la acción

De acuerdo con un estudio realizado por Buk a 217 empresas de Chile, Colombia, México y Perú, el 75% considera que la inteligencia artificial es muy importante para su organización. No obstante, solo un 28% señala que su implementación es una prioridad alta, evidenciando una brecha significativa entre el entusiasmo y la acción.

Esta diferencia también se refleja en la inversión y planificación. Solo el 22% de las empresas afirma que destinará presupuesto a herramientas de IA en 2025, mientras que un 31% indica que no cuenta con recursos asignados y cerca de la mitad reconoce no tener visibilidad sobre el tema.

Además, el nivel de conocimiento sigue siendo limitado: apenas un 12% de los equipos de Recursos Humanos se considera muy familiarizado con estas tecnologías, mientras que la mayoría declara tener un entendimiento parcial, sin profundidad suficiente para aplicarlas en su trabajo diario.

Cómo se está utilizando hoy la IA en Recursos Humanos

A pesar de estas barreras, la inteligencia artificial ya está presente en muchas organizaciones. Dos de cada tres empresas encuestadas indican que utilizan herramientas de IA generativa, principalmente soluciones generales como ChatGPT y otros asistentes digitales.

En contraste, solo un 32% ha incorporado herramientas especializadas como Buk Copilot, mientras que apenas un 6% utiliza otras soluciones diseñadas específicamente para el área de Recursos Humanos. Un 21% de las organizaciones, en tanto, reconoce no utilizar inteligencia artificial en absoluto.

Las principales aplicaciones se concentran en funciones donde la tecnología puede generar eficiencias inmediatas, como la automatización de tareas administrativas, el análisis de datos, la gestión del desempeño y los procesos de reclutamiento y contratación.

Asimismo, también han comenzado a surgir contenidos especializados que ayudan a las organizaciones a comprender mejor el

Riesgos, dudas y condiciones para una implementación efectiva

La experiencia de las empresas que ya han implementado inteligencia artificial es, en general, positiva: un 49% la califica favorablemente, mientras que un 21% la considera neutral y solo un 2% reporta resultados negativos.

No obstante, persisten preocupaciones relevantes. Un 44% de las organizaciones teme por la precisión de los resultados, un 34% por la privacidad y seguridad de los datos, y un 19% por la falta de comprensión en su uso.

Estos datos refuerzan la idea de que implementar IA no consiste únicamente en adoptar tecnología, sino en generar las condiciones adecuadas para su funcionamiento. Esto implica establecer políticas claras de gobernanza de datos, protocolos de uso y procesos de capacitación para los equipos.

IA aplicada con criterio: el enfoque de Buk

Frente a este escenario, Buk plantea una aproximación que integra la inteligencia artificial como una capa transversal dentro de su plataforma, en lugar de presentarla como un módulo aislado.

Este enfoque permite aplicar IA en distintos procesos del área de Recursos Humanos, desde la automatización de tareas repetitivas hasta la generación de documentos, el análisis de información —como encuestas de clima laboral— y la entrega de insights para la toma de decisiones.

El objetivo es liberar tiempo operativo, reducir sesgos y permitir que los equipos se enfoquen en tareas más estratégicas y en el desarrollo de las personas. En esa línea, la inteligencia artificial se posiciona como un complemento que potencia el trabajo humano, en lugar de reemplazarlo.

Hacia una gestión del talento más estratégica

A medida que el entorno laboral continúa evolucionando, la incorporación de inteligencia artificial en Recursos Humanos se perfila como un factor clave para la competitividad de las organizaciones.

Sin embargo, los datos muestran que el verdadero desafío no está en la tecnología disponible, sino en la capacidad de las empresas para integrarla con criterio, estrategia y enfoque humano.

La incorporación de inteligencia artificial en la gestión de personas marca una nueva etapa para las organizaciones, donde la eficiencia operativa se combina con un enfoque más estratégico del talento. En ese camino, acceder a información y herramientas concretas resulta clave, por lo que quienes deseen profundizar en su aplicación pueden revisar contenidos especializados sobre IA en Recursos Humanos y conocer más sobre las soluciones disponibles de Buk .

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