El 13 de mayo de 1962, en las entregas semanales de “El Super Cholo” en la última página de El Dominical, concluía una intriga sobre una pareja de estafadores que intentaba quedarse con la fortuna de un millonario salvado gracias al ingenio del superhéroe peruano. Y tras el fin, en viñeta seguida, el personaje creado cinco años antes por Francisco Miró Quesada Cantuarias y dibujado por Víctor Honigman prometía, para la siguiente semana, la más sensacional de sus aventuras.
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La historia de la historieta peruana le daría la razón a aquel anuncio. El personaje protagonizaría una historia fuera del Perú. Fuera de este mundo, para ser exactos: se trataba del Campeonato Interplanetario de Fútbol, un dramático hexagonal en el que participaban, además de la selección de la Tierra, sus pares de Marte, Venus, Saturno, Neptuno y Júpiter. La sede mundialista de tan fantástica lid deportiva sería un estadio con capacidad para dos millones de asistentes, ubicado en el “sateloide” Super Galaxia, fuera de nuestro sistema solar.
Paralelamente, en esos días, en nuestro planeta se celebraba la VII Copa Mundial de Fútbol y tenía a Chile como país anfitrión. Un torneo marcado por el esfuerzo épico de la organización local, pues en 1960 la ciudad de Valdivia había sufrido un devastador terremoto, el más intenso registrado hasta hoy. La copa Jules Rimet recaería en Brasil, que se coronaría entonces bicampeón mundial tras repetir la victoria conseguida en Suecia 58.
El domingo 20 de mayo apareció la portada que reproducimos. Antes de la aventura, se debían contar las reglas del juego: el Super Cholo invitaba a nuestros lectores a participar de un concurso para formar el equipo que defendería a la Tierra. El lector debía anotar en el cupón los nombres de los jugadores en cada puesto, tanto en el arco, como en la defensa, la volante y la delantera. Un plan 3-2-5. Los participantes disponían de libertad completa para escoger a los jugadores de cualquier país. Lo inédito es que, el ganador, además de premios convencionales tenía la oportunidad de convertirse en héroe: Víctor Honigman lo dibujaría como compañero de aventuras del Super Cholo, compartiendo el cohete con dirección al sateloide. ¿Cuántos respondieron a la convocatoria? ¿Quién fue el niño ganador? ¿Qué jugadores integraron el equipo terrícola? Más de sesenta años después, podrá descubrirlo desde el próximo domingo, cuando el Super Cholo regrese a lo grande. Esta historia continuará.
Además…
A saber
La aventura del Campeonato Intergaláctico se inició el 27 de marzo, con 20 entregas que concluyeron el 7 de octubre.
Honigman dibujó “El Super Cholo” hasta 1966, cerrando una primera etapa del cómic.