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Mikela Capurro ya empieza a construir un nombre dentro de la escena electrónica, la DJ peruana acaba de vivir uno de los momentos más importantes de su carrera tras presentarse en el Ultra Perú, uno de los festivales más grandes del circuito electrónico. Pero detrás de las luces, el escenario y los beats, hay una historia marcada por la música desde la infancia, la disciplina y la búsqueda de una identidad propia dentro de una industria todavía dominada por hombres.
Mikela Capurro ya empieza a construir un nombre dentro de la escena electrónica, la DJ peruana acaba de vivir uno de los momentos más importantes de su carrera tras presentarse en el Ultra Perú, uno de los festivales más grandes del circuito electrónico. Pero detrás de las luces, el escenario y los beats, hay una historia marcada por la música desde la infancia, la disciplina y la búsqueda de una identidad propia dentro de una industria todavía dominada por hombres.
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“Siempre he estado conectada con la música”, cuenta Mikela, quien recuerda que desde muy pequeña las clases de piano y percusión formaban parte de su rutina diaria. Con el tiempo, la música electrónica apareció como una “nueva obsesión”. Primero llegó la curiosidad; después, las horas descubriendo sonidos y practicando y finalmente, la decisión de tomárselo en serio.
A los 18 años ingresó a DJ College Perú para profesionalizarse. Aunque reconoce que hoy se puede aprender mucho de manera virtual, sentía la necesidad de desarrollar el oído como herramienta principal. “Quería aprender a usar mi oído como instrumento”, explica. La experiencia, además de técnica, terminó siendo profundamente creativa: rodearse todos los días de estudiantes que respiraban música electrónica le permitió descubrir géneros, compartir referencias y acelerar su proceso artístico.
En ese sentido y con el objetivo de aacercarse más a la industria musical, se mudó a Estados Unidos, en donde es más fácil conectar con productores, DJs y artistas. Sin embargo, Perú sigue ocupando un lugar central en su historia es por eso que no duda en volver como lo hizo hace unas semanas para tocar en el Ultra Perú.
“Fue de las experiencias más increíbles que he tenido”, dice Mikela, que adempas asegura que lo que más la impactó fue sentir la energía del público y ver cómo la escena electrónica local sigue creciendo. “Hay más eventos, más artistas y más público. El país se está abriendo muchísimo más a esta cultura”, comenta.
El camino, sin embargo, no ha sido sencillo. Mikela reconoce que ser mujer dentro de la electrónica todavía implica enfrentar ciertas barreras. “A veces sí tienes que demostrar un poquito más”, señala. La desconfianza hacia las DJs mujeres sigue presente en algunos espacios donde la figura masculina continúa siendo predominante, pero lejos de verlo como una limitación, lo toma como un impulso. “Me motiva romper esquemas”, asegura.
Su propuesta musical se mueve principalmente entre el house como el latin house y el afrohouse, géneros que mezcla con canciones más comerciales y tracks menos conocidos para sorprender al público. Cada set, explica, busca contar una historia: momentos más suaves, subidas de energía, pausas y explosiones finales diseñadas para generar una experiencia emocional.

“No toco solo para mí, toco para ellos”, dice sobre su relación con el público. Para Mikela, ser DJ no se limita a poner música; se trata de cambiar emociones, crear atmósferas y conectar con las personas a través del sonido.
Parte de esa sensibilidad artística también tiene relación con su entorno familiar. Su hermana es Miranda Capurro, quien hace poco lanzó su primera canción, ambas crecieron en una casa donde siempre se incentivó la exploración creativa. Aunque por ahora cada una sigue su propio camino musical, Mikela no descarta una futura colaboración. “Tenemos una conexión muy especial”, comenta.
Actualmente, Mikela se encuentra en una etapa de exploración artística. Además de seguir tocando en nuevos espacios, planea compartir más contenido relacionado con moda, lifestyle y el universo creativo que rodea su proyecto musical. También adelanta que próximamente lanzará un track propio.
Entre los artistas que más admira menciona referentes del house y latin tech, sonidos que terminaron definiendo su estilo. Y cuando piensa en el futuro, aparecen nombres enormes: Tomorrowland, Ibiza y escenarios internacionales donde imagina llevar su música en los próximos años.
Pero mientras esos sueños se construyen, Mikela mantiene claro cuál es el motor detrás de todo. “La música siempre estuvo presente en mi vida”, dice y hoy, desde cabinas cada vez más grandes, empieza también a ocupar un lugar importante en la escena electrónica peruana.
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