La diabetes tipo 2 es una condición crónica que requiere un manejo adecuado para evitar complicaciones como enfermedades cardiovasculares, daño renal o neuropatía diabética. Más allá del azúcar, otros factores como la calidad de los carbohidratos, el consumo de grasas y los horarios de las comidas influyen en la regulación de la glucosa en sangre.
La diabetes tipo 2 es una condición crónica que requiere un manejo adecuado para evitar complicaciones como enfermedades cardiovasculares, daño renal o neuropatía diabética. Más allá del azúcar, otros factores como la calidad de los carbohidratos, el consumo de grasas y los horarios de las comidas influyen en la regulación de la glucosa en sangre.
Por Milenka Duarte

La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica que afecta la forma en que el cuerpo metaboliza la glucosa, su principal fuente de energía. En las últimas décadas, su prevalencia ha aumentado de manera alarmante, convirtiéndose en una de las principales preocupaciones de salud pública a nivel mundial. Según el Atlas de la Diabetes de la Federación Internacional de Diabetes (IDF), en 2021 aproximadamente 537 millones de adultos (1 de cada 10) vivían con diabetes en el mundo, y se estima que para 2045 esta cifra aumentará a 783 millones, un incremento del 46%.