Por Francisco Melgar Wong

“Todo pasó y seguirá”, el recién editado segundo álbum de Cementerio Inocentes, encuentra a la banda –una de las más representativas de la escena local– tanteando las posibilidades formales del pop moderno: disparando melodías indelebles, ritmos precisos y ganchos irresistibles, al tiempo que estraperlea ornamentos sónicos, estructuras inesperadas y letras que oscilan entre lo impenetrable y lo evidente.