Aventura en la arena en el encuentro todoterreno de Mitsubishi
Propietarios de varias generaciones de camionetas Montero y L200 recorrieron el desierto en La Legión, el encuentro todoterreno de Mitsubishi que reunió aventura y el estreno de una nueva versión automática de su pickup más emblemática.
Cuando el asfalto quedó atrás, comenzaron la arena, las pendientes y esa mezcla de nervios y entusiasmo que acompaña a toda ruta desconocida. El sábado 4 de julio, más de 80 camionetas Mitsubishi entraron al desierto de Sarapampa para la segunda edición de La Legión, una jornada que reunió a propietarios de Montero y L200 dispuestos a descubrir cómo respondían sus vehículos lejos de los caminos habituales. Algunos conocían bien el terreno; otros estaban a punto de vivir su primera experiencia off-road.
Cuando el asfalto quedó atrás, comenzaron la arena, las pendientes y esa mezcla de nervios y entusiasmo que acompaña a toda ruta desconocida. El sábado 4 de julio, más de 80 camionetas Mitsubishi entraron al desierto de Sarapampa para la segunda edición de La Legión, una jornada que reunió a propietarios de Montero y L200 dispuestos a descubrir cómo respondían sus vehículos lejos de los caminos habituales. Algunos conocían bien el terreno; otros estaban a punto de vivir su primera experiencia off-road.
La ruta tenía una dificultad media, suficiente para exigir atención sin convertir la experiencia en una prueba extrema. Cada subida pedía impulso; cada descenso, control. Al frente, el Team Alta Ruta guiaba la caravana y compartía recomendaciones para atravesar las dunas con seguridad. Poco a poco, los debutantes fueron ganando confianza y los más experimentados encontraron otra oportunidad para medir las capacidades de vehículos que conocen desde hace años.
La aventura también se vivió dentro de los vehículos. Alrededor de 250 personas participaron en la jornada, entre familias y grupos de amigos que compartieron el desafío desde el asiento del conductor o como acompañantes. En medio del desierto, las distintas generaciones de camionetas Mitsubishi avanzaron juntas, unidas por pausas, consejos y esa camaradería que aparece cuando todos dependen de que el grupo continúe.
(Foto: Difusión)
/ diego torres tobalina
Al terminar la travesía, la caravana llegó al campamento para almorzar e intercambiar anécdotas. Allí, las historias de carretera cobraron protagonismo. Una unidad de 1990 fue reconocida como la más antigua; otra, con más de 400 mil kilómetros, recibió el premio al mayor recorrido. También se distinguió a la camioneta mejor equipada y a la mejor conservada.
La convocatoria de esta segunda edición creció 20% y los cupos se agotaron en apenas una semana. Para Milagros Vargas, marketing manager de Mitsubishi Motors Perú, la respuesta confirma el espíritu del encuentro: “Las rutas son la excusa; la comunidad hace que todos quieran volver”. //
Además…
La nueva integrante
La L200 GLX automática debutó durante el encuentro con una transmisión de seis velocidades que facilita la conducción en ciudad, trayectos largos y terrenos exigentes. Mantiene la tracción 4x4, la robustez y la capacidad de trabajo asociadas al modelo. Mitsubishi la dirige a usuarios particulares y a sectores como agroindustria, telecomunicaciones y entidades públicas, que necesitan desempeño todoterreno, pero también mayor comodidad para sus desplazamientos cotidianos. Combina trabajo y confort en distintos escenarios.