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Un viaje directo a una de las expresiones más bellas y misteriosas de la cultura japonesa es posible en el segundo piso de la Casa O’Higgins PUCP, en el Jirón de la Unión.
Un viaje directo a una de las expresiones más bellas y misteriosas de la cultura japonesa es posible en el segundo piso de la Casa O’Higgins PUCP, en el Jirón de la Unión.
La exposición internacional “NINGYŌ. Arte y belleza de las muñecas japonesas” reúne 67 piezas tradicionales y contemporáneas provenientes de Japón e invita al visitante a adentrarse en un universo histórico y estético de enorme riqueza. Lejos de ser simples juguetes infantiles, las muñecas son consideradas en Japón auténticas obras de arte. La muestra propone así un recorrido por expresiones culturales que condensan sistemas de creencias, prácticas sociales y sensibilidades estéticas. Se trata de “un recorrido de expresiones culturales que condensan sistemas de creencias, prácticas sociales y apreciaciones estéticas”, explica Víctor Álvarez, jefe de la Casa O’Higgins PUCP.
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“Ningyō”, que en japonés significa “figura humana”, es la palabra que da nombre a esta exposición. La muestra reúne una larga tradición japonesa vinculada a la protección, los rituales, las celebraciones y las artes escénicas. Se trata de muñecas elaboradas con gran maestría artesanal en materiales tan diversos como madera, arcilla, tela, papel y plástico. Estas piezas recorren siglos de historia y cultura visual, además de expresar una profunda dimensión espiritual. La vestimenta, los colores, las telas y los bordados también revelan técnicas y conocimientos que buscan preservarse de generación en generación. Una de las piezas más destacadas es una marioneta de aproximadamente 50 centímetros de altura, ubicada en la terraza de la casona. Su elaboración es tan minuciosa que, durante las representaciones, debe ser manipulada por tres titiriteros, capaces de darle movimiento incluso a las cejas.

En esta exposición se han trazado cuatro líneas que explican la evolución histórica, técnica y cultural de las muñecas que integran el conjunto. Según Víctor Álvarez, la primera de ellas está vinculada a la figura humana (ningyō) como parte del desarrollo de la infancia y el crecimiento de los niños, comenzando con figuras de papel y formas básicas que fueron evolucionando con el tiempo. Luego, la muñeca se transforma en una expresión de arte y refinamiento, con delicados acabados, un elaborado trabajo textil y miniaturas que reflejan la riqueza cultural y la calidad artesanal de estas piezas. Esta sería la segunda línea de la muestra.

Un tercer aspecto muestra cómo el arte tradicional ha sido apropiado y desarrollado en distintas regiones de Japón. Una sección de la muestra reúne técnicas y estilos provenientes de diversas zonas del archipiélago. En una de las paredes de la sala se ha dibujado un mapa donde se señalan Okinawa, Hiroshima, Fukuoka, Nagasaki y otras prefecturas, cada una representada por una muñeca de estilo propio e identidad particular. “Eso es lo interesante de la exposición: no solamente muestra el aspecto performativo de la muñeca como elemento lúdico, de diversión y de juego, sino también como una expresión artística con múltiples usos y significados”, agrega Álvarez.
La cuarta línea da cuenta de la expansión y transformación de las muñecas en el mundo contemporáneo. Algunas adoptan rasgos inspirados en el manga y otras se vuelven más realistas, como la sorprendente pieza “Compartiendo calidez”, de Fukuda Tomoko, que representa un momento íntimo entre una anciana y su gato, ambos elaborados con delicadas texturas textiles. Hasta el 5 de julio el público podrá conocer desde antiguas figuras rituales como el katashiro (de papel o madera), el amagatsu (protectores), hasta muñecas contemporáneas y piezas de colección reconocidas internacionalmente. //
-La curaduría original de la muestra fue desarrollada por Hayashi Naoteru, del Japan Doll Culture Research Institute, y Mita Kakuyuki, del Tokyo National Museum, para la Fundación Japón. La adaptación curatorial y museográfica para su presentación en el Perú estuvo a cargo de Natalia Jaira del Águila, curadora de la Casa O’Higgins.
-La exposición “NINGYŌ. Arte y belleza de las muñecas japonesas” podrá visitarse hasta el 5 de julio en la Sala Azul de la Casa O’Higgins, ubicada en el Centro Histórico de Lima. El ingreso es libre.
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