Chile comenzó a implementar una nueva patente (placa) de color verde para vehículos eléctricos e híbridos enchufables, una medida que busca facilitar la identificación de este tipo de unidades, especialmente frente a situaciones de emergencia. La normativa establece que las placas tendrán fondo verde, mientras que las letras, números, orla y símbolos conservarán el color negro.
La medida alcanza a los vehículos eléctricos e híbridos enchufables que sean inscritos bajo estas categorías. Los que ya circulan no están obligados a cambiar su placa, aunque pueden solicitarla voluntariamente. La aplicación de las nuevas patentes comenzó en julio de 2026.
Pero más allá de distinguir a los vehículos electrificados, existe una razón vinculada directamente con la seguridad. La normativa chilena considera que la identificación puede ayudar a los equipos de emergencia a reconocer que están frente a un vehículo que utiliza sistemas eléctricos de alta tensión. La regulación chilena ya contempla requisitos específicos de seguridad para vehículos eléctricos e híbridos, precisamente porque estos sistemas pueden representar riesgos de electrocución durante un accidente.
Por ejemplo, en un incendio conocer rápidamente que se trata de un vehículo electrificado puede ser relevante para Bomberos y equipos de rescate, debido a las características de sus baterías y sistemas eléctricos.
El Perú ya cuenta con una identificación específica para estos vehículos, aunque no mediante una placa completamente verde. La normativa establece que la calcomanía holográfica de seguridad debe incorporar las palabras “HÍBRIDO” o “ELÉCTRICO” y utilizar un fondo de color verde metalizado.
Incluso el MTC ha venido impulsando medidas para mejorar la identificación de vehículos eléctricos y nuevas formas de movilidad. En junio de 2026, la entidad informó que trabaja con la Sunat para fortalecer la identificación y control de vehículos eléctricos de categoría L.
Por ello, una eventual placa verde visible desde mayor distancia, siguiendo el modelo chileno, podría ser evaluada en Perú como una herramienta adicional para situaciones de emergencia. No necesariamente tendría que reemplazar el sistema actual: podría complementarlo y permitir que Bomberos, Policía y equipos de rescate reconozcan rápidamente una unidad electrificada antes de intervenir.
La experiencia chilena plantea así una discusión que podría cobrar mayor importancia a medida que aumente el número de vehículos eléctricos e híbridos que circulan por las calles peruanas.