Por Ricardo León

Mare Doricum, un buque petrolero de 274 metros de eslora y 48 metros de manga, construido en Italia hace 13 años y operado por Fratelli d’Amico Armatori S.p.A., es ahora una enorme pieza flotante en medio de un museo de la tragedia. Permanece bajo “impedimento de zarpe” –en el argot naval significa que no puede moverse del punto en el que se encuentra fondeado– hasta que se terminen las investigaciones sobre lo que ocurrió la tarde del 15 de enero, cuando al menos seis mil barriles de crudo cayeron al mar.