El centro de reproducción asistida que busca devolver la esperanza a pacientes oncológicos de formar una familia
Centro Especializado en Reproducción Asistida (CERAS) y la Universidad Peruana Cayetano Heredia impulsan una unidad de oncofertilidad para preservar óvulos, espermatozoides o embriones antes del tratamiento oncológico.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
El doctor Fabrizio Vizcarra, director del Centro de Reproducción Asistida CERAS, lidera esta iniciativa que busca incorporar la preservación de la fertilidad como parte de la atención integral de pacientes oncológicos en edad reproductiva.
Recibir un diagnóstico de cáncer suele poner la vida en pausa. La atención se concentra, con razón, en iniciar el tratamiento, controlar la enfermedad y atravesar un proceso que puede ser física y emocionalmente desafiante. Sin embargo, los avances médicos también han cambiado la forma en que se mira el futuro de los pacientes: hoy, muchos tipos de cáncer pueden tratarse con éxito y más personas logran retomar sus proyectos de vida después de la enfermedad.
Recibir un diagnóstico de cáncer suele poner la vida en pausa. La atención se concentra, con razón, en iniciar el tratamiento, controlar la enfermedad y atravesar un proceso que puede ser física y emocionalmente desafiante. Sin embargo, los avances médicos también han cambiado la forma en que se mira el futuro de los pacientes: hoy, muchos tipos de cáncer pueden tratarse con éxito y más personas logran retomar sus proyectos de vida después de la enfermedad.
En ese escenario, la fertilidad empieza a ocupar un lugar cada vez más importante dentro de la conversación médica. No se trata de desplazar la prioridad del tratamiento oncológico, sino de abrir una pregunta a tiempo: ¿qué pasa si una persona joven, o en edad reproductiva, desea tener hijos más adelante?
“El cáncer no es una enfermedad que nos tenga que atemorizar ni cortar nuestros deseos de vida. La vida no ha terminado con esta enfermedad”, afirma el doctor Fabrizio Vizcarra, director del Centro de Reproducción Asistida CERAS, médico cirujano y especialista acreditado en Ginecología y Obstetricia. Para el especialista, hablar de fertilidad antes de iniciar un tratamiento oncológico también es una forma de hablar de sobrevida, calidad de vida y esperanza.
Las parejas que atraviesan un diagnóstico oncológico ya no tienen que dejar en pausa todos sus planes de futuro: la oncofertilidad permite evaluar, antes del tratamiento, opciones para preservar la posibilidad de formar una familia más adelante.
Una conversación que debe ocurrir antes
La quimioterapia, la radioterapia y algunas cirugías pueden afectar la capacidad reproductiva de hombres y mujeres. Según explica Vizcarra, estos tratamientos pueden comprometer la producción de óvulos o espermatozoides, que son la base biológica para lograr un embarazo. Por eso, en ciertos casos, preservar la fertilidad antes de iniciar la terapia oncológica puede abrir una posibilidad para el futuro.
A este campo se le conoce como oncofertilidad: la integración entre la oncología y la medicina reproductiva. Su objetivo es evaluar a los pacientes oncológicos en edad reproductiva antes de que empiecen tratamientos que podrían afectar su fertilidad. No todos los casos son iguales ni todos tienen el mismo margen de tiempo, pero la información temprana permite tomar decisiones con mayor claridad.
“El oncólogo debe decirle al paciente: esto es superable y, por lo tanto, miremos tu futuro. Puedes ser papá o mamá a pesar del tratamiento que vas a recibir”, señala Vizcarra. El especialista insiste en que la conversación debe darse antes, no después. Cuando un paciente termina su tratamiento y recién entonces pregunta qué puede hacer para tener hijos, muchas veces la ventana de oportunidad ya se cerró.
Óvulos, espermatozoides y embriones
Las alternativas disponibles dependen de la edad, el diagnóstico, el tipo de tratamiento oncológico y el tiempo que exista antes de iniciarlo. En pacientes adultos, las opciones más frecuentes son la vitrificación de óvulos y la congelación de espermatozoides. Si la persona tiene una pareja estable y ambos lo deciden, también puede considerarse la fecundación in vitro y la criopreservación de embriones.
En adolescentes y pacientes pediátricos, el abordaje requiere aún más cuidado. En estos casos, además del criterio médico, es fundamental el acompañamiento de los padres y la coordinación con oncólogos pediátricos, ginecólogos, urólogos y otros especialistas. Vizcarra explica que, en niñas que todavía no han iniciado su vida reproductiva, una alternativa puede ser la preservación de tejido ovárico, una técnica que busca conservar no solo la posibilidad futura de producir óvulos, sino también la función hormonal.
En el caso de niños que aún no producen espermatozoides, la ciencia todavía tiene desafíos pendientes. Precisamente por eso, el especialista considera que la investigación será clave para ampliar las posibilidades de preservación de fertilidad en pacientes pediátricos.
Una nueva unidad en el Perú
Con ese enfoque, CERAS y CREO+, la clínica oncológica de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, firmaron un convenio científico para impulsar la primera unidad de oncofertilidad del Perú integrada a una institución universitaria. La iniciativa busca atender a pacientes oncológicos en edad reproductiva antes del inicio de sus tratamientos, a través de evaluación médica, orientación reproductiva y preservación de material biológico cuando sea clínicamente posible.
El convenio entre CERAS y CREO+, la clínica oncológica de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, permitirá impulsar una unidad de oncofertilidad con enfoque clínico, académico y de investigación en el Perú.
La alianza también tiene un componente académico. La unidad permitirá desarrollar protocolos, generar evidencia y fortalecer la investigación aplicada en oncofertilidad en el país. Además, su ubicación vinculada a CREO+ y a la Universidad Peruana Cayetano Heredia busca acercar este tipo de atención especializada a Lima Norte.
Para Vizcarra, la rapidez es esencial. En medicina reproductiva, sostiene, el paciente oncológico representa una emergencia, porque el equipo debe actuar sin retrasar el tratamiento contra el cáncer. “Recibimos la llamada del oncólogo y empezamos a trabajar inmediatamente. No queremos ser la razón de atrasar su tratamiento oncológico, sino la razón para mirar su familia en el futuro”, explica.
Mirar la vida después del cáncer
El mensaje no busca minimizar la enfermedad ni las dificultades que implica atravesarla. El cáncer sigue siendo un diagnóstico complejo, que exige tratamiento, acompañamiento y decisiones médicas oportunas. Pero también es importante reconocer que, para muchos pacientes, la vida después del cáncer existe y merece ser pensada desde el inicio.
“Si nos estamos preocupando por su fertilidad, les estamos dando un mensaje de sobrevida, un mensaje de aliento”, afirma Vizcarra. En esa línea, la oncofertilidad plantea una mirada más integral: tratar la enfermedad, sí, pero también cuidar la posibilidad de que cada paciente pueda seguir imaginando su futuro.