Crítica de cine: El Hombre Araña 3

Por Alberto Servat

Más de lo mismo. No importa, dirán sus seguidores. Pero otros, los menos entusiastas, ya nos estamos cansando de un Peter Parker cada vez más 'nerd', su asexuada relación con Mary Jane y un conjunto de situaciones repetidas que, por primera vez en lo que va de la serie, ya no resultan emocionantes.

"El Hombre Araña 3", la nueva entrega de Sam Raimi, es una película que tiene el vigor de sus predecesoras pero que difícilmente presenta alguna novedad. No es que estemos esperando demasiado de una saga arrancada del cómic que ya está delineada desde su primer esbozo. Nada de eso. Lo que sucede es que esperábamos de Raimi algún vuelco o por lo menos la ruptura con alguna de las premisas impuestas en las películas anteriores. Pero no es así. No asume riesgos, lo que es una pena porque es justamente el riesgo lo que distingue a un realizador del resto.

Debido a ello es difícil dejar de pensar en las dos primeras películas a la hora de evaluar esta porque en ellas se encuentran las raíces y los planteamientos de la historia del arácnido héroe.

Por eso me decepciona el trabajo de Raimi en esta ocasión, por su conformismo y poca audacia.

Pareciera que para preservar el éxito (la taquilla) apunta a copiarse a sí mismo sin necesidad de sorprendernos con algún giro o con un toque de ingenio. Nada de eso. Por ejemplo, la presentación de los villanos siempre es la misma: algún personaje en problemas o un malhechor de poca monta se ve expuesto a un fenómeno sobrenatural y adquiere poderes malévolos. Pasa exactamente con todos: los Goblin, Doc Ock, Sandman y Venom. También se repite el mismo esquema en la relación de Peter y su novia, Mary Jane: novios ideales al comenzar el filme, distanciamiento emocional en el nudo y reconciliación en medio del peligro. Demás está mencionar las moralejas que suelta la tía May de rato en rato. Puntualiza de esa manera el lado humano de la historia y deja una lección moral a los espectadores.

Lo curioso es que esta vez, para contarnos semejante odisea, Raimi se toma 140 minutos. Lo que es un disparate si se considera lo que tiene que decir. Porque ni siquiera la doble personalidad del héroe está trabajada con suficiente detalle: es la parte más floja de la historia.

En cuanto a las actuaciones no hay nada reprochable. El reparto, compuesto por actores de diferente procedencia (Thomas Haden Church, Willem Dafoe, Theresa Russell, Bruce Campbell, Rosemary Harris, entre otros) no puede ser más efectivo. En cuanto a los actores habituales (Tobey Maguire, Kirsten Dunst y James Franco), repiten sus papeles con el mismo tono de los filmes anteriores.

Que no me malinterpreten los acérrimos seguidores de Peter Parker y compañía. "El Hombre Araña 3" no es una mala película. Es una narración sólida, muy profesional. Sin duda Sam Raimi es un excelente director y no tiene nada que probar al respecto. Tanto así que si el cine fuera matemáticas, Raimi sería el campeón del torneo escolar.

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