El ángel de los cerros

PERSONAJES. José María Palacios Quispe o simplemente Chacalón se fue un 24 de junio de 1994, en la cumbre de su carrera como ídolo indiscutible de la cumbia peruana y marginal. Trece años después su recuerdo sigue vivo, como objeto de culto y de estudio

Por Norka Peralta Liñán

No ha querido decir de qué pabellón es, ni su nombre, solo ha mandado saludos para "la gente del rico Luri" y ha pedido "Por ella", de Papá Chacalón. Por que yo sufro y me emborracho por ella/ por ella, por ella/ por la maldita botella.

Las canciones de José María Palacios Quispe o Chacalón o el 'Faraón de la Cumbia' son pedidas a diario en Radio Fuego y Radio Unión (1), en esta última hay un programa que financia Jorge Lozano, el último promotor de Chacalón, para mantener viva la imagen del máximo ídolo de la cumbia peruana aunque ya hayan transcurrido 13 años de su muerte.

'Faites' y 'taitas' de los penales de Lima se agencian un teléfono para pedir sus canciones; mientras que los oyentes más jóvenes piden en el mismo programa las canciones de su hijo, bautizado como Chacalón Junior.

A la maquinaria que aviva la veneración por Papá Chacalón se agregan misas y peregrinaciones a su tumba cada 24 de junio; difusión de sus más reconocidas fotografías entre la prensa popular; reedición de alguno de los 20 discos que grabó; y los conciertos de Chacalón Junior, quien no deja de cantar las canciones más emblemáticas de su progenitor.

Ursus Huapaya, periodista especializado en música tropical que ahora trabaja con Lozano, lo afirma: "Hay gente que está detrás de la imagen viva de Papá Chacalón. Además, tiene a José María junior, su heredero musical. No ha pasado lo mismo con otros cantantes que murieron".

Lo cierto es que ningún hijo de ídolo está preparado para reemplazar al padre o la madre. Mucho menos si este empieza a hacer 'milagros'. En los últimos años, la devoción por Chacalón ha transmutado de ídolo a santón, tal y como pasó con Sarita Colonia, que pasó de ser la muchacha buena de los Barracones del Callao a convertirse en beata de los pobres.

Las peregrinaciones al nicho de Chacalón, en el pabellón Santa Glicerina, en el cementerio El Ángel de Barrios Altos, no han cesado con los años. Ni en el día de su muerte ni en el de su cumpleaños ni siquiera en el Día del Padre. Todo lo contrario. Cada vez más personas usan líquido corrector para dejar notas de agradecimiento en el mármol de su nicho. Como en el caso de Sarita, también es por el milagro concedido.

José María junior prefiere decir que su padre era un buen tipo. "Agarraba sus anillos de oro y le decía a mi mamá: vende esto y compra panetones para los chicos pobres. Se iba a los penales a cantar para los presos, creo que fue el primer cantante en visitar la cárcel. Había gente que lo esperaba fuera de las radios, cargando a su hijo enfermo, y él les ayudaba a todos con las recetas. Eso muy poca gente lo hace".

EL HEREDERO DE FARAÓN
El currículum de José María Palacios junior, 26 años, incluye un agitado pasado: aspirante a futbolista, amigo de problemas con la ley, creador del inefable perreo chacalonero, que aún puede verse en Youtube junto con viejos video clips de su padre. Hoy parece tranquilo (o resignado). El recuerdo de su padre es un peso que debe cargar, de eso vive su familia ahora.

"Cuando mi papá murió no sabía muy bien lo que me esperaba, un tiempo me alejé de la música, quise ser futbolista, pero después dejé todo para hacer lo que tenía que hacer: mantener vivo el recuerdo de mi papá".

Cuando Papá Chacalón se fue él tenía 14 años. Lo hicieron cantar en su entierro. ¡Vamos Chacalito!, le decían y cantó: Qué dolor siento en mi corazón/y es por ti/ te quiero amor/ te quiero amor, te quiero.

Mientras tanto, el ataúd con los restos de su padre, fulminado por un paro cardíaco la noche anterior por falta de atención médica (2), partía rumbo al cementerio en medio de un mar de más de 60 mil personas, según crónicas periodísticas de la época.

Aquella vez los medios de comunicación no solo difundieron un entierro sino el nacimiento del ídolo indiscutible del mundo chichero urbano que habían ignorado. Los chacaloneros, cantando y llorando, colmaron el cementerio El Ángel.

A 13 años de aquel entierro, Víctor Patiño, editor del diario Trome, refiere que la Ciudad de los Reyes no ha aprendido a reconocer ni a integrarse con ese mundo, pleno de ídolos capaces de llenar todos los conciertos que organizan cada fin de semana en diversos conos de la ciudad.

"Como pasó con Chacalón, Lima se vuelve a sorprender con las historias de vida de Néctar y la Muñequita Sally, pero hay un público que sí sabía quiénes eran ellos", refiere el periodista. Ese público aumentó a más de 200 mil ejemplares los 180 mil periódicos que diariamente vende Trome. (3)

Hace dos semanas, en uno de sus últimos conciertos en el Complejo Vitarte, Chacalón Junior estrenó sus versiones de canciones conocidas de Compay Quinto y de Néctar. Los músicos de la Nueva Crema que acompañaron a su padre lo asesoran sobre los ritmos que pueden pegar entre sus seguidores, hijos de los que bailaron con Papá Chacalón.

Esa herencia musical es parte de la identidad de quienes fueron bautizados por los sociólogos como nuevos limeños.

"Los refundadores de Lima no solo son producto de sus padres provincianos sino además de los tiempos de recambio. Crearon una música a la medida de sus necesidades. Ellos no eran estrictamente provincianos, ni estrictamente limeños. Eran otra cosa. Eran el producto de ambos". (4)

La música, refiere el sociólogo Santiago Alfaro, es la máxima expresión cultural que tenemos los peruanos. "Como todo arte industrializado, la música forma un sistema de estrellas que sintetizan sensibilidades y terminan siendo catedráticos de los corazones y las mentes peruanas. Esa es una de las causas por las que los cantantes se convierten en mitos", sostiene Alfaro, profesor de la Universidad Católica.

No es raro, entonces, que hoy Chacalón sea idolatrado, mitificado. 'El patrón de los pobres', 'El ángel de los cerros', le llama un hombre doliente desde un CD con la grabación de su entierro.

LA CALLE TIENE SU CANTO
Nadie sabe de dónde salió la fotografía de Papá Chacalón mirando a la nada, pensante, y con el par de anillos de oro que se ven brillando. En realidad, es el recorte editado de una foto que ya nadie recuerda. Ahora solo importa su rostro sereno y se explota hasta la saciedad en fotos que se entregan a la prensa en fechas claves del santoral chacalonero o cuando se necesite hacer un reportaje o una miniserie.

Chacalón también dejó un archivo de canciones inéditas, algunas siempre serán explotadas en programa periodísticos.

Aunque no era un eximio músico, Chacalón tenía eso que se llama calle. No en vano fue cargador en La Parada, peluquero, vendedor ambulante, zapatero, vecino del cerro San Cosme, en La Victoria. Vivió sus últimos días en un complejo habitacional de Barrios Altos y por eso el antropólogo César Ramos no duda en compararlo con el sonero boricua Héctor Lavoe.

"Ambos supieron darle voz a la calle, al malandro; sin ocultar ni maquillar las historias ni sus voces", explica. Pero, además, Ramos reconoce en las canciones de Chacalón, nacido en Lima, pero de padres provincianos, una forma de hacer ciudadanía, de modernidad social que arrancó en la década de los cuarenta, con la primera ola de migrantes que tomaron por asalto la ciudad.

Quizás por eso 'El Provinciano' fue una de sus canciones bandera. Busco una nueva vida en esta ciudad/ donde todo es dinero y hay maldad/ con la ayuda de Dios sé que triunfaré/ y junto a ti mi amor feliz seré, feliz seré.

El 25 de junio de 1994, día del entierro de Chacalón, una joven ebria, de alcohol y dolor, le dijo a un periodista: "Lloro porque se ha muerto un pata más del barrio". Pero Chacalón ya lo había dicho dos semanas antes: "El día que yo me muera del cielo bajarán otros cantadores y así Chacalón nunca morirá". No había por qué llorar.

EN PUNTOS
Día de homenaje para el Faraón
4 Hoy al mediodía habrá una peregrinación hasta el cementerio El Ángel, donde está sepultado Chacalón.

4 A las 5:00 p.m. se realizará una misa en la iglesia La Merced, en el jirón de La Unión.

4 A partir de las 8:00 p.m. se realizará un concierto en El Lucero de Santa Anita, uno de los locales favoritos del cantante.

4 Chacalón recibió ese nombre artístico de su hermano, Chacal, quien era fanático de un luchador de catchascán, que tenía ese apelativo.

4 Chacalón le puso Nueva Crema a su grupo, antes Celeste, cuando desayunaba pan con mantequilla Crema de oro, de ahí le vino la inspiración.

(1) En Radio Fuego (95.5 FM) se suele recibir llamadas de internos de penales.

(2) Según versiones periodísticas y familiares, José María Palacios falleció porque no fue admitido en una clínica en San Borja. Habría sido un caso de discriminación. -

(3) Desde el 14 de junio, un día después de la muerte de los músicos de Néctar, Trome publicó notas alusivas a la tragedia durante los siguientes 28 días. Los fines de semana vendieron 220 mil ejemplares.

(4) La Chicha: Un camino sin fin de Arturo Quispe Lázaro, en Los Nuevos Limeños: Sueños, fervores y caminos en el mundopopular. -